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Papá Noel entrará en los hogares melillenses para repartir regalos entre los niños

La historia de Santa Claus se encuentra a medio camino entre el mito y la realidad

Publicada en MeliYa el 24 de diciembre de 2004

Victoria Baeza

Esta noche es Noche Buena, y además de los villancicos, una cena contundente, y la compañía de más familiares que en ninguna otra época del año, también llega Papá Noel a las casas de los españoles, y como no hasta Melilla.

Originariamente llamado San Nicolás, este tierno personaje que reparte regalos entre los niños de todo el Mundo recibe hoy en día muchas más acepciones, como Santa Claus, Father Christmas, Sinterklaas, o Baboo Natale.

Sea como fuere, Papá Noel existió en la realidad, eso sí, probablemente no vestiría el disfraz rojo con el que ahora se le reconoce. Se trataba de un obispo del s. IV de Asia Menor llamado Nicolás, y se le relaciona en la actualidad con el reparto de regalos porque, tras morir sus padres en una epidemia de peste bubónica, repartió sus pertenencias entre la población que sobrevivió a la enfermedad. Gracias a su testimonio, cinco papas en la historia universal han llevado el nombre de Nicolás.

Debido a su bondad, San Nicolás fue adquiriendo poco a poco una dimensión mítica, y tras su muerte en el año 352, creció su devoción y la creencia en sus acciones milagrosas, convirtiéndose en el patrón de los niños y los marineros, a tenor de las leyendas que se forjaron a su alrededor. En el siglo VI, el emperador Justiniano construyó una Iglesia en Constantinopla en su honor, y su popularidad en esa ciudad, hoy Estambul, se propagó por todo el Cristianismo. Fue nombrado patrón de Rusia y, gracias a los zares, su devoción aumentó hasta tener mas iglesias dedicadas a su persona en Rusia que ningún otro santo.

Su imagen actual se debe a un inmigrante alemán, Thomas Naast, que llevó consigo a fines del s. XIX la creencia de Papá Noel hasta América, quien suavizó su imagen rígida de obispo. Gracias a él, un gráfico de la compañía Coca Cola, Haddon Sundblom, adaptó esta visión para una campaña publicitaria y le dio esa imagen de abuelo bonachón vestido de un rojo llamativo, que es con la que en todo el Mundo se reconoce hoy a Papá Noel.