Opinión
Vuelta al cole y agresiones quirúrgicas
Publicada en MeliYa el 6 de septiembre de 2004
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de José Francisco Sánchez Beltrán., no del portal.
José Francisco Sánchez Beltrán.
Vuelta al cole y agresiones quirúrgicas
Cantera inagotable para el suministro de rehenes a todas las tiranías, la infancia proporciona excepcional materia prima apta propósitos miserables de todo tipo: objeto para el chantaje para delincuentes o a bandas terroristas dispuestas a imponer por la sangre de terceros sus exigencias; carnaza fácil para cónyuges perezosos en busca de pensiones vitalicias; o recursos humanos para programas educativos diseñados por el jacobinismo de todas las tendencias. ¿Y donde encontrar mejor reunido al ganado que en el encierro de la cerca?...
Comienza el curso escolar en el Hemisferio Norte: Maestro o maestra nueva., cambio de clase. Estuche nuevo, rotuladores, cartera, calcetines, zapatos, compañeros que se han ido a otro colegio. Quizás nos encontremos el aula repintada. También se reanudarán con toda seguridad los debates sobre la calidad y gratuidad de la enseñanza y el tira y afloja con los presupuestos. Todo vuelve a su extraña y particular normalidad.
Para los cada vez más numerosos grupos de riesgo en el colectivo infantil, con la vuelta al cole, sin embargo, retornan también los peores terrores, y no se renuevan las justas esperanzas: Los mutiladores rituales de menores instalados entre nosotros hacen chasquear las articulaciones para desentumecer sus nudillos, revisan las ampollas de anestésico y desechan pinzas, tijeras y bisturís desgastados, y se preparan a reanudar su repugnante actividad. Comienza la temporada: regresa al redil laboral la clientela que ordena impunemente la agresión quirúrgica de sus propios hijos.
El Estado y sus Instituciones Sanitarias se ajustan discreta y firmemente la venda para no ver absolutamente nada, y los tapones de gomaespuma para no escuchar los alaridos. Estamos en España, Europa y no sé dónde más. Aunque para él sea demasiado tarde, a mi desgraciado hijo se le reproducen sus ansias por irse a otra Galaxia, aunque sea en una patera o en su flotador de Silvestre y Piolin, remando con paletas de pin-pon. A mí también. Las vacaciones tendrían que ser eternas.
Enlace de ilustración del escrito
José Francisco Sánchez Beltrán
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