Local · Navidad
Aires arrabaleros en la escuela de tango que disfrutan las alumnas de Aulas Culturales para Mayores
Los profesores no dan abasto ante la expectación suscitada
Publicada en MeliYa el 16 de diciembre de 2005
En clave de aproximación a Carlos Gardel, o cómo bailar un tango como Dios manda. La experiencia, demandada por, sobre todo, las alumnas -algún bailón hay también- de Aulas Culturales para Mayores, está siendo un éxito.
Una pareja de bailarines profesionales invierte cada tarde en el gimnasio de Aulas, tiempo y ciencia, justo para que un grupo de melillenses aprenda la magia del tango, lo desmayado de sus posturas pero empezando, como está reglado, por los pasos cortos.
Simi Chocrón dio el visto bueno a la idea y Matilde Gómez se puso manos a la obra para satisfacer el interés de las alumnas. Los profesores no dan abasto, no se cansan de formar parejas, enseñar a principiantes e incluso acercarse al lado humano de la aprendiz, que también cuenta.
Es una escuela de tangos que viene siempre muy bien pero sobre todo en estas fechas en las que las sesiones de baile están servidas. Los maestros, argentino él, colombiana ella, son muy capaces de hincarle el diente a otras disciplinas pero, por el momento, manda el tango arrabalero.
Así, la Navidad transcurre plácidamente en Aulas Culturales para Mayores. Mientras unas y unos sueñan con las melodías porteñas, otros y otras se sientan plácidamente en el salón principal y admiran un Nacimiento de Jesús, tan simple como hermoso.