Local · Teatro
Arrabal valora positivamente su 'Pinocho' y agradece las múltiples colaboraciones recibidas para su representación
El presidente, Paco Gámez, reivincica una sede social para la agrupación
Publicada en MeliYa el 7 de diciembre de 2005
Las impresiones de Arrabal tras las cinco representaciones de 'Pinocho en el país de los sueños' son “positivísimas, según el presidente de la agrupación Francisco Gámez quien se deshace en agradecimientos, sobre todo al público. Hijos y padres han conseguido poner el cartel de 'no hay billetes' en cuatro de las cinco actuaciones de Arrabal.
Gámez quiere dejar claro que al elenco de actrices y actores, así como a los colaboradores necesarios para una representación de estas características se incorporaron un 10 por ciento de Concord, otro 10 por ciento de Bombalurina y el mismo porcentaje del grupo Phoenix.
Contentos “Todos hemos quedado muy contentos y creo que no se puede quejar la Consejería de Cultura porque, a pesar de los llenos, hay niños melillenses que se han quedado sin ver la obra”, manifiesta Gámez quien aprovecha la ocasión para calificar la subvención recibida como “muy justita, esperábamos tomarlos luego un café pero, ni para el azucarillo”.
Acaso la reivindicación más acentuada de Arrabal es el disponer de un local propio: “tenemos la gran suerte de contar con Juan José Maestre, el presidente de Comunidad, una gran persona que espera seguir con nosotros en su local y del Enrique Nieto. Ese no es el problema más grave, lo pero es no tener una sede donde dejar decorados y vestuario”.
Decorados De hecho, los decorados del 'Pinocho' han tenido que ser destruidos y el vestuario lo tiene la propia directora, Cristina Luque, en su casa. Es decir hoy sería “imposible volver a representar la obra, tendríamos que efectuar una nueva inversión en medios”.
Sin embargo las buenas sensaciones van más allá que los lamentos: “fue precioso ver cómo los niños, al final de la representación se hacían fotos con los personajes de la obra, trabajar para los más pequeños es maravilloso”.
Respecto al Palacio de Exposiciones y Congresos, “todos sabemos que no es un teatro, que no luce, aún así, a base de mucho trabajo e ingenio, hemos conseguido sacarle partido, hasta hemos hecho funcionar la cortina, elemento que falló tanto con 'El Cigala' como con la Zarzuela y el ballet chino”.
Francisco Gámez resume sus impresiones con la siguiente conclusión: “hay que darle gracias a Dios porque, cómo vamos a negarlo, nos ha echado una manita, y a los niños, sobre todo a los niños de Melilla”.