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El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes alberga en la actualidad a 900 inmigrantes, el doble de su capacidad

Cruz Roja espera que la cifra se sitúe en los 500 con los envíos de residentes a centros peninsulares

Publicada en MeliYa el 30 de diciembre de 2005

Redacción

Tras los asaltos masivos a las vallas de Ceuta y Melilla que tuvieron lugar en los meses de septiembre y octubre, el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla se encuentra en estos momentos al doble de su capacidad. Todo ello, a pesar de que unos 700 extranjeros ya han sido trasladados a la Península.

Así, en la actualidad residen en el centro unos 900 extranjeros, entre ellos, los siete que en la madrugada del día 29 consiguieron saltar la valla fronteriza y burlar a los agentes de la Guardia Civil que vigilan la zona. Sin embargo, la capacidad del CETI es de 480 personas.

Según el presidente de Cruz Roja en Melilla, Julio Caro, el número de pesonas ha descendido bastante, ya que durante la crisis residían 1.600 inmigrantes, lo que obligó a reforzar la infraestructura y los servicios de asistencia con ayuda del Ejército. En estos momentos, este refuerzo se ha retirado y sólo se mantienen dentro del CETI las tiendas de campaña de Cruz Roja Española.

"El número está descendiendo porque los inmigrantes son trasladados a la Península y creemos que poco a poco volveremos a la capacidad real del centro", añadió Caro. En cualquier caso, aseguró que, a pesar de seguir al doble de su capacidad, todos los inmigrantes cuentan con la atención adecuada, tanto en lo que se refiere a comidas, como a atención sanitaria y asistencia jurídica.

De esta manera, a pesar de lo complicado de la situación, el CETI de Melilla está dispuesto a celebrar la llegada de 2006. La Cruz roja ha preparado una cena especial para el día de Nochevieja en la que se ofrecerá cordero asado y no faltarán las tradicionales uvas.

También para el día 1 se ha organizado una comida diferente en la que se podrá probar un pollo hecho a la forma típica de la zona y fruta en almíbar. Todo, con tal de intentar mejorar las condiciones de vida de estos inmigrantes que han recorrido un camino tan duro.