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El MEC desarrolla en seis centros de primaria de melilla innovadores programas de acompañamiento escolar

El objetivo es mejorar el rendimiento académico y la integración escolar de los alumnos de Educación Primaria

Publicada en MeliYa el 26 de abril de 2005

MeliYa.com

El MEC ha puesto en marcha los programas de refuerzo y apoyo para mejorar el rendimiento de los alumnos en Melilla, ha comenzado aplicando los programas de acompañamiento escolar como experiencia piloto en los dos últimos cursos de Primaria de seis centros de Primaria de la Ciudad, según la Secretaría de Educación y Universidad del PSME-PSOE.

El objetivo de estas iniciativas experimentales, han explicado los socialistas, es mejorar el rendimiento académico y la integración escolar de los alumnos de Educación Primaria, que en el caso de Melilla y Ceuta se enmarca en la Acción Número Dos del Plan de Actuación Integral del MEC para las dos ciudades autónomas.

Antes de que acabe este año, aseguran, también comenzarán a implantarse las medidas ofrecidas por el Ministerio para mejorar los resultados de la Educación Secundaria, aplicando un plan de apoyo a centros de Secundaria en zonas de atención educativa preferente, que también será de carácter experimental el curso que viene.

Ampliando la información ya publicada, informamos que de las dos modalidades del programa de acompañamiento escolar puestas en marcha para la Educación Primaria. La primera, pretende aprovechar la experiencia y el conocimiento de alumnos más preparados de etapas posteriores para ayudar al alumnado de Primaria con más dificultades, asistiéndoles en sus tareas escolares y, en su caso, apoyándoles en el acceso en el instituto.

El acompañamiento lo realizan monitores acompañantes, que serán preferentemente estudiantes (exalumnos, estudiantes universitarios,…) Entre los que voluntariamente acepten participar en el programa, serán seleccionados por su madurez y sentido de la responsabilidad, pero sobre todo por su capacidad para conectar bien con los chicos de entre 10 y 13 años, de forma que éstos los vean como “compañeros mayores” que se preocupan por sus necesidades y no como profesores o personal del colegio.

En la segunda modalidad, el acompañamiento y apoyo lo llevan a cabo varios profesores del propio centro que, además de las funciones anteriores, contribuyen a reforzar a los alumnos los aprendizajes mal realizados en clase y a revisar contenidos no suficientemente aprendidos.

Los profesores participantes reciben una remuneración económica, algo mayor en el caso del coordinador del centro.

Cada monitor trabaja con un grupo de entre cinco y diez alumnos. El alumnado recibe dos o cuatro sesiones de acompañamiento por la semana.

Los monitores disponen de material didáctico apropiado a las necesidades de estos alumnos, en especial, el orientado a la adquisición de técnicas de estudio. Frente a lo que se ha podido especular desde determinados ámbitos educativos, la función de los monitores acompañantes no es en modo alguno la de sustituir a los profesores y tutores, y mucho menos la de volver a enseñar “más de lo mismo”, sino la de contemplar el trabajo de aquellos ayudando individualmente al alumnado a resolver las dificultades de distinto tipo que pueda tener en el colegio. Así, con sus consejos de veterano, puede ayudarle a: planificar y ordenar su trabajo escolar; adquirir hábitos y técnicas de estudio eficaz; ponerse al día en la marcha de las clases; recuperar áreas suspendidas; resolver conflictos que pueda tener con alumnos y profesores.

Los monitores son seleccionados por los centros, dependiendo la eficacia de todo el programa, en buena medida, de su integración en el funcionamiento del mismo, pasando a formar parte de los recursos con los que cuenta el colegio para hacer frente a los problemas de aprendizaje de una parte de los alumnos.

Se entiende que los alumnos destinatarios, de 5º y 6º de Primaria seleccionados por el equipo de profesores del centro y especialmente el tutor, no pueden recibir acompañamiento y apoyo suficientes en el seno familiar, pero también que es posible alcanzar un compromiso familiar explícito para la participación en el programa. Se pretende mejorar también la relación de la familia con el centro y su implicación en las actividades escolares de los alumnos.

La puesta en marcha de estos programas, por centro y trimestre, asciende a 3.800 euros, ya que los compañeros mayores reciben contraprestación económica, además de la formación necesaria.