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El propietario de Villa Los Abuelos llevará a los juzgados a diferentes entidades de la Administración

La casa dejó de estar en territorio español como consecuencia del levantamiento de la valla

Publicada en MeliYa el 1 de diciembre de 2005

Agencias

El propietario de "La Villa de los Abuelos", la finca que pasó de estar en suelo español a hacerlo en territorio marroquí tras la construcción de la doble valla en Melilla en 1999, se encuentra analizando la denuncia que, según ha anunciado, llevará a los tribunales, al considerar que no se respetaron los límites de Melilla, perdiendo terreno de soberanía nacional.

Miguel A. Hernández apunta directamente al ex delegado del Gobierno Enrique Beamud, el ex director provincial de Fomento Francisco Sanz y al director de obras por parte de la empresa Ferrovial.

La denuncia, que está preparando, se presentará en enero y en ella, según explicó, "quiero que expliquen qué criterios se siguieron para construir la dobla valla y que ahora puede traer un conflicto entre España y Marruecos por una ligereza".

Para Hernández, la razón por la que no siguió la delimitación real de Melilla fue económica y añadió que "en vez de sacar cien camiones de arena, era más fácil hacerlo con sólo cinco y por ello se evitó las zonas montañosas o más escarpadas, con lo que se ha perdido suelo español".

Según explicó, su villa está entre los hitos 13 y 14, por tanto en territorio español, sin embargo tiene delante de su puerta la doble valla, lo que le ha llevado a estar en territorio marroquí y tener que pasar diariamente los controles de la frontera para poder pasar a su casa.

"Con la zanja y la carretera que ha construido Marruecos cerca de la valla, han derribado el hito número 13", afirmó el empresario melillense.

Ahora se pregunta dónde se pondrá la tercera valla si su finca está junto a la segunda verja, por lo que subrayó que "es una incongruencia, porque si dicen que mi casa está en Marruecos, ¿cómo lo van hacer ahora?".

Hernández denunció las dificultades, cada vez mayores, para poder pasar a su domicilio porque el puesto fronterizo de Mariguari se cerró tras los atentados en Casablanca de 2003 y sólo se permite la entrada por la zona de escolares marroquíes que estudian en Melilla, y demanda una solución.