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Francisco Moya ofrece un variado recital con la guitarra de Manolo Herrera en la sede de Solera Flamenca

Acto de confraternización entre Solera y la Peña Flamenca

Publicada en MeliYa el 17 de diciembre de 2005

Salvador Ramírez

La actuación de Francisco Moya Pedrosa, de Carmona, ha puesto punto y final a los recitales netamente flamencos de la peña Solera Flamenca que preside Pepe Pozo. El sevillano cantó acompasado por la guitarra de Manolo Herrera, artista fijo, casi de plantilla, de la peña del Buen Acuerdo.

El cantaor, con dilatada experiencia en premios y certámenes de todo el territorio nacional, tiene editados dos discos, uno como ganador del concurso de la Confederación de Peñas Flamencas de Andalucía y otro como también ganador de la Volaera Andaluza.

En el escenario de Solera Flamenca, Paco Moya demostró amplio dominio de todos los palos. Es dueño de la malagueña, la soleá y la petenera pero, como demostró, también sabe arrancarse por fiestas y subir la temperatura de la peña.

Manolo Herrera, el joven guitarrista que tiene el futuro que a él le dé la gana, levantó los aplausos de los flamencos melillenses porque hace gala de un dominio excepcional, sobre todo a la hora de dar oxígeno al cantaor e improvisar esos interludios que cotizan al alza cualquier recital.

Ambiente de compañerismo y amistad entre socios de Solera Flamenca y la Peña Flamenca de Melilla la Vieja, como es norma desde hace años. Juan Ramón Amat, los suyos y las suyas, no se perdieron la actuación del sevillano y aprovecharon la ocasión para estrechar lazos.