Opinión

La objección de conciencia y los burócratas

Publicada en MeliYa el 1 de mayo de 2005

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Marta M. Sánchez, no del portal.

Marta M. Sánchez

Carta al director: La objección de conciencia y los burócratas

Señor director:

La objección de conciencia es un derecho humano. Los poderes buscan que las personas solo obedezcan, que no tengan conciencia. Siempre ha habido una tensión enorme entre los poderes y sus burócratas, para imponer un dominio en la conciencia de la persona para dominar a la persona, y que esta sea cambiable según sus intereses. Así, durante la guerra civil muchos comunistas vieron en Hitler en un aliado, por órdenes de Stalin, que compartía su odio a la libertad con Hitlet, y pactaron. Hasta un secretario del importante partido comunista como el de Francia trabajó voluntario en las fábricas de armas de los nazis, hasta que Stalin entró en conflicto con Hitler. Entretanto muchos alemanes, entre ellos el ahora Benedicto XVI y su familia, eran víctimas del cruel y salvaje sistema, y le oblugaban a enrolarse en el ejército nazi.

Por objección de conciencia muchos hasta pasan años en la cárcel por no ir al ejército, por no ir a la guerra o pierden la vida. También por objección de conciencia muchos dejan de ganar dineros por no vender píldoras abortivas o presrvativos en sus farmacias. También por objección de conciencia muchos médicos pierden dineros por no practicar abortos.

Muchos políticos por objección de conciencia ya han anunciado que no celebrarán bodas de homosexuales. Contra estos se ha lanzado lo que denominamos la poderosa y tremenda inquisición rosa que nos quiere imponer su ideología a toda costa. Ay quién discrepe. Ya le están dando consejos y amenazas al socialista alcalde de La Coruña, don Francisco Vázques, que ha aunciado que el no celebrará bodas de homosexuales y se acojerá a la objección de conciencia. Hasta le amanazan con echarlo de cargos públicos como de la presidencia de la Federación Española de Municipios. Además este alcalde es senador y votar´´a no a esta ley.

Yo me solidarizo con este alcalde socialista y demás alcaldes de toda España, sean de la ideología que sean, para que apliquen su derecho de conciencia, que existe lo digan o no los obispos, como saben las personas maduras.

Marta M. Sánchez