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Mañana se ponen a la venta en la Ciudad los esperados roscones de reyes
Según la tradición el que encuentre el regalo que contiene el roscón, se convertirá en el rey de la casa durante todo el día 6 de enero
Publicada en MeliYa el 4 de enero de 2005
A partir de mañana miércoles las confiterías melillenses pondrán a la venta los ya tradicionales en estas fechas roscones de reyes. El consumo de este producto se hace masivo al final de la Navidad, durante la celebración del día de la Adoración de los Magos de Oriente.
La mañana del día de reyes se convierte para los niños melillenses en el momento más deseado durante todo el año, pero éste no sería el mismo si no se acompañara del tradicional desayuno familiar, constituido básicamente por el rosco de reyes, cuya sorpresa en su interior convertirá en “rey por un día” al que la encuentre.
Tal y como dicta la tradición, el que encuentre el regalo que contiene el roscón, se convertirá en el rey de la casa durante todo el día 6 de enero, mientras que si encuentra el haba, estará castigado a pagar el importe del dulce.
El origen de los actuales roscos de Reyes deriva de los pasteles redondos y circulares que se ofrecían en la época romana al dios Jano, dios de las puertas, haciéndose tan popular esta costumbre que dicho dios era también llamado el “dios de los pasteles”.
Los romanos acostumbraban también a repartir, durante las fiestas saturnales que coincidían con el mes de diciembre, dulces con un haba en su interior a los más pobres y desfavorecidos de la región, por lo que este haba, con el paso de los siglos, ha pasado a representar la prosperidad, y el que la encontrara era aclamado “rey” durante un tiempo.
Este rito pagano pasó a desempeñar una de las costumbres cristianas más extendidas a partir del s. X, en las que se seguiría repartiendo el haba en el interior de los dulces navideños, simbolizando en aquel entonces al niño Jesús, o según otras versiones, la huida de la persecución del rey Herodes.
El popular dulce llegó a España de la mano del rey Felipe V de Anjou, quien instauró desde Francia la dinastía borbónica en nuestro país, y entre sus costumbres más arraigadas trajo también la del roscón de reyes.
Por todo ello, desde MeliYa.com aconsejamos a todos los melillenses que dejen de lado por un día los remordimientos, y se dejen llevar por el sabor de un buen roscón de reyes de alguna de las pastelerías de la Ciudad, ya que a nadie le amarga un dulce, y ya quedará tiempo durante todo el año para ponerse a dieta.