Local · Arqueología
Más de 40.000 fragmentos púnicos en las excavaciones de Casa del Gobernador
Rocío Gutiérrez califica el trabajo de "muy positivo"
Publicada en MeliYa el 14 de noviembre de 2005
¿Cuándo se fundó la primera Melilla?. Esta es la incógnita que sustancia las líneas maestras del trabajo integrado de arqueología que lleva a cabo la Viceconsejería de Cultura, bajo la dirección técnica de la empresa Arqueosur. Hay indicios de la fecha exacta pero también “hay que seguir avanzando”, señala la titular del área, Rocío Gutiérrez.
Los primeros vestigios datan del siglo VI a. d. C. pero son “muy pocos restos”. Lo que sí es evidente es la presencia púnica tres siglos después a tenor de los hallazgos del cerro de San Lorenzo.
Manuel Aragón, arqueológo melillense que ya participara en 2001 como voluntario en la Casa del Gobernador, dirige a un equipo de 10 personas en una labor “compleja porque se trata de arqueología urbana, de gestión. No es lo mismo excavar en yacimientos ocupados en diferentes ocasiones que, por ejemplo, en Chafarinas”.
Aragón tiene claro que, en la Casa del Gobernador, existieron “viviendas correspondientes al siglo II a.d.C., bajo dominación romana pero con gobernador mauritano y un sustrato de población púnica”. Las monedas, ya son 20, y las ánforas encontradas demuestran un pasado eminentemente comercial, con Cádiz como metrópolis económica de referencia. Cuatro personas, dos de ellas alumnos de Historia y Arqueología melillenses, ayudan a Manuel Aragón.
Resultado: más de 40.000 fragmentos de los que 26.000 ya han sido inventariados. “A partir de ahora, señala Rocío San Martín, hay que estudiarlos, restaurar lo que se pueda e incorporarlos al Museo Arqueológico de la Ciudad Autónoma. Paralelamente publicaremos los resultados del trabajo en la revista Akros”.
Todo ello se hace respetando escrupulosamente las normas del Reglamento de Arqueología, es decir, estamos hablando de un trabajo serio, riguroso que cuenta, como el mismo reglamento impone, con el aval de la Universidad de Málaga, entidad a la que se remiten informes sobre nuestros trabajos y resultados”.
Rocío Gutiérrez de “resultados positivos gracias a este equipo de trabajo, con muchos melillenses en sus filas, porque apostamos por la gente de Melilla, que nos están ayudando a conocer en profundidad la historia de la ciudad”.
Manuel Aragón, aunque afirma que “faltan estructuras, construcciones, propio de una ciudad sometida a muchos vaivenes, pero el material encontrado e inventariado alumbra esos primeros siglos de Rusadir, llenos de cultura púnica”.
El pasado medieval de Melilla es otra historia. “Existe cierta oscuridad entre los siglos III y IX de nuestra Era.¿Fue la ciudad arrasda por los vándalos siguiendo instrucciones de Genserico?, ¿alojó los últimos vestigios del Imperio Bizantino?, no olvidemos que hubo un obispado de Rusadir allá por el siglo VII. No lo sabemos, sí es cierto que la Melilla medieval habría que ubicarla en las murallas de la Alcazaba”.
Cada mañana, Aragón y su equipo vuelven a la Casa del Gobernador con la misma ilusión: seguir escribiendo, con escrupulosidad, la historia de Melilla.