Local · Fiestas

Melilla es una melodía sinfónica en clave de grana y oro en torno a su Mezquita del Toreo

Aldabonazo de salida a las IV Jornadas Culturales de Tauromaquia

Publicada en MeliYa el 30 de noviembre de 2005

Salvador Ramírez

Oro y grana para la Melilla que se viste de cultura para hablar de tauromaquia, excepcional acontecimiento, a la altura de los mejores del país y más si cabe si se tiene en cuenta la proporción 'dinero/figuras', la que organiza 'Los Medios' con la colaboración, plena, de la Ciudad Autónoma y sus diferentes departamentos.

A la aportación, el miércoles, del cirujano taurino Luis Borobia, el hombre que va a vestir de ciencia médica la cuarta edición de las Jornadas Culturales de Tauromaquia, hay que añadir, ya en jueves, la presencia de Victorino Martín, Juan José Padilla, Juan Manuel Benítez, el jefe de los servicios taurinos de la cadena COPE, Pedro Javier Cáceres, el banderillero, de postín, Curro Javier Amores...¿hay quien dé más?.

Las instituciones se dan la mano. El delegado del Gobierno, José Fernández Chacón, entrega trofeo y asiste al ceremonial. El diputado nacional del PP, Antonio Gutiérrez Molina oficia de presidente y taurino y el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, remata en protagonismo y clausura, el devenir de unas jornadas llamadas a escribir historia.

Y todo ello, a partir del miércoles, gracias al interés de un ramillete de aficionados que, bajo la carpa protectora de la Asociación Taurina Melillense 'Los Medios', han decidido invertir en afición, o al menos, trabajar por afición sin interés crematístico alguno. Román Criado es el representante de los hombres de la Fiesta en Melilla. Es el capitán de un buque con timoneles entusiastas.

Trofeos, los justos. Cinco se los lleva el 'ciclón de Jerez', Juan José Padilla, que no sólo ha deslumbrado en la Mezquita del Toreo sino que, junto a Manuel Jesús 'El Cid', se ha convertido en triunfador de la temporada 2005. La mejor estocada, el detalle para el recuerdo, la mejor faena, la faena de la feria y la faena más completa, viajan a tierras gaditanas, a la casa de este hombre que tan bien se lleva con los melillenses.

Esencia del toreo Juan Manuel Benítez vuelve a Dos Hermanas (Sevilla), con el trofeo de Onda Cero a la 'Esencia del Toreo'. Mató mal, le faltan festejos, pero desparramó en la arena de la Mezquita, un arte que sólo los diestros de Hispalis saben interpretar.

Curro Javier Amores, antes con Canales Rivera, hoy contratado por Manzanares hijo, clavó, desde el balcón de las agujas, un par de ensueño, el mismo que representa el trofeo que se lleva de Melilla, gracias a un debutante en el cuadro de honor, el 'Cara a cara Manuel Benítez Naranjo' que ofrece su hijo, el 'salazonero' Paco Benítez Muñoz.

Y llegó el momento, viernes, del 'cateto de Galapagar', como le llaman a Victorino sus íntimos, léase Manolo Molés, de la SER. Encantado, predispuesto y decidido hablar con la misma sinceridad que cría a sus reses bravas, viene a Melilla un mito del arte de Cúchares y no sólo para recibir homenaje sino para poner las banderillas negras a quien sea o se pase.

Jornadas, pues, de ensueño. Ahora que tanto se habla de 'mantener las tradiciones populares' o de no 'poner en peligro nuestras raíces', la Ciudad Autónoma da un golpe de efecto y apuesta por una Melilla que quiere ser, también, oiga, taurina, científica y entusiastamente taurina.