Reportaje · Fiestas

Periodistas de sana parranda y mejores intenciones para el año nuevo

Los profesionales y el equipo de Juan José Imbroda olvidan noticias y política y se divierten

Publicada en MeliYa el 30 de diciembre de 2005

Salvador Ramírez

Las cosas como son: donde se ponga una buena parranda, a base de alegría de vivir, buenas viandas y compañerismo, que se quite lo demás. La familia periodística tiene pocos puntos de encuentro que se salgan de lo normal, es decir, currar. Pero, cuando a divertirse tocan, amigo, lo hacen como verdaderos profesionales.

Ya es una tradición: Juan José Imbroda se quita la corbata presidencial por Navidad y se encuentra con periodistas y comunicadores. No hay intervenciones oficiales, ni réplicas, ni contrarréplicas, hay que pasarlo bien y, si es un torno a una mesa, con abrevadero incluido, mucho mejor.

Ocurrió en Los Salazones. El presidente de Melilla había dicho 48 horas antes, en conversación off the record que traicionamos ahora mismo lo siguiente: “lo más importante que tengo ahora en la agenda es irme a cenar con vosotros”. Era verdad, fue una velada de muchos enteros.

Humores La multiplicación de medios y de profesionales no es óbice para que, al menos una vez al año, los poros destilen los mismos bonacibles humores. Es como decir, “vaya un oficio que tenemos, aquí no hay quien viva pero, chico, hoy que me quiten lo bailado y que me llenen, que estamos en Pascuas y entre compañeros y amigos”.

Estas reuniones, por lo general, tienen claroscuros. No todos se lo pasan igual, unos se divierten más que otros, alguno o alguna se pilla un rebote, comparece la política, aquel que mete la pata, ese otro que se embolinga. Bueno, pues nada de ello.

La última cumbre festiva Imbroda-Informadores se saldó con el magnífico resultado que puede comprobarse en la galería de fotos. Llegará el año nuevo y las menos novedosas ruedas de prensa, comunicados oficiales, viajes institucionales y todo lo demás, pero la noche de Los Salazones, queda bien grabada en el libro de los pocos momentos buenos de un periodista. Feliz año 2006.