Deportes
Molina pretende hacer creer mediante una “improvisada” rueda de prensa que de no aparecer un “Mago” con cien mil euros, el Melilla desaparecerá
Según sus argumentos a la denuncia de algunos jugadores ante la AFE hay cuentas descubiertas, de la anterior directiva que no están claras del todo
Publicada en MeliYa el 20 de julio de 2005
Reapareció mediante rueda de prensa en la tarde del pasado lunes el presidente de la Unión Deportiva Melilla, un Francisco Molina Galvez flanqueado por dos de sus mas estrechos colaboradores en la directiva, tales como Rafael Ballesteros y Francisco Mota, un Molina Galvez que nos “sorprendía” a todos mediante argumentos de última hora respecto a la actual situación del club que preside del que dijo de entrada que “Quizás sea mi última rueda de prensa ya que el club atraviesa por una caótica situación económica”.
Y todo ello en relación a espinosos temas, procedentes de las demandas sobre todo de los ex-vicepresidente Bernal Pérez y Benítez Muñoz, algo que en boca del propio Molina Galvez, le están haciendo mucho daño al Club y si ello es cuanto pretenden pues hasta el Melilla podría desaparecer ya que él desde luego dejó bien a las claras que no pone un sólo céntimo de euro de su pecunio particular para saldar deudas a anteriores presidentes.
“Le dije a Rafa Ballesteros -continuaría diciendo- que demi bolsillo no pondría ni un sólo duro mas”
Matizó el actual presidente de la Unión Deportiva Melilla que jugadores tales como Carlos Abela, Gustavo Miguel y Jurado, ya han denunciado el impago de uno de los plazos de sus nóminas, ante la AFE, y que por tanto si no apareciese alguien con la cantidad de cien mil euros, estaba mas que cantado que el Club podría descender de categoría e incluso llegar hasta su desaparición, algo que sentiría pero que él desde luego se marcharía con la cabeza bien alta ya que durante su mandato no se debe absolutamente nada y que las deudas actuales de la Unión Deportiva Melilla, son exclusivamente de temporadas anteriores a la suya.
“Si ala Ciudad Autónoma llegase una solicitud de embargo -en clara referencia a lo adeudado- automáticamente se nos vendría abajo la subvención y todos sabemos que este club que nutre esencialmente del dinero procedente desde la Viceconsejería de Deportes de nuestra Ciudad Autónoma”.
Por otro lado Molina Galvez, quiso dejar claro que “nos han solicitado al tiempo una inspección de Hacienda, através de una revisión de los libros de contabilidad, contratos de jugadores de la temporada 2000 hasta la 2004 e intuyo -matizó- que nos podrían sancionar además bastante fuerte en esta ocasión”.
Y como frase estelar apunten ésta :”Si todo esto no tiene solución el día 30 dimitiré”.
Y a continuación a modo de advertencia dijo que “tengo facturas falseadas, taquillas no reflejadas y todo esto en su caso irá al Juzgado, ya que si a mi me quieren hacer daño yo también puedo hacerlo”, todo esto en clara referencia a los ex-vicepresidentes del que se preguntó que habían tenido mucho tiempo para saldar sus respectivas deudas que por qué había tenido que ser precisamente en su mandato, argumentando que daba la impresión de que en este caso concreto pudiera haber algo personal.
Volvió a recordar que en su día pusieron la cantidad de 135 mil euros-en clara relación con el denominado en su día caso “Ros”- y “no estamos dispuestos a sacar del atolladero a personas que no se lo merecen” volviendo a las denuncias de los ex-presidente Bernal y Benítez.
Respecto a la cantidad adeudada a los jugadores denunciantes ante AFE matizó que “estamos hablando de unos noventa y cinco mil euros y si no hubiese venido la denuncia de Bernal, todo hubiera estado ya resuelto”.
Continuó diciendo que “yo no he creado ni lo del Sabadell, ni la deuda con Hacienda, y todo ello, sin olvidarnos del espinoso tema de los hermanos Campos”.
Y dijo algo que quizás nadie sabía pero exteriorizó que “En una ocasión siendo Diego Bernal presidente de la Unión Deportiva Melilla y Paco Benítez vicepresidente, salve al club del desastre ya que a ellos nadie los quería avalar. Insisto en que hoy por hoy no debemos nada a nadie pero están saliendo deudas de anteriores directivas de las que no quiero hacerme responsable”.
Aseguró que la decisión de su probable dimisión la había meditado durante el pasado fin de semana “Iba a continuar en el cargo pero ahora -por aquellos momentos- no lo voy a hacer”.
Una de sus últimas frases fueron “me da pena que el club vaya a desaparecer pero me iré con la conciencia muy tranquila”.
Y dejó bien claro que “mientras yo sea presidente de la Unión Deportiva Melilla, ni Diego Bernal ni Francisco Benítez tendrán cabida en este club ya que por estos señores no doy ni una sola limosna”.
En alusión al recurrimiento de la sentencia en favor de Diego Bernal dijo que “está recurrida en tiempo y forma”.