Opinión

Tribuna Pública: Los frutos del diálogo social, una asignatura pendiente en Melilla

Publicada en MeliYa el 7 de noviembre de 2005

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Dionisio Muñoz Pérez., no del portal.

Dionisio Muñoz Pérez.

Tribuna Pública:

Los frutos del diálogo social, una asignatura pendiente en Melilla

El pasado 8 de julio se cumplió un año de la “Declaración para el Diálogo Social 2004: Competitividad, empleo estable y cohesión social” que firmaron en la Moncloa el Presidente del Gobierno, los Presidentes de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME) y los Secretarios Generales de la Unión General de Trabajadores (UGT) y de Comisiones Obreras (CCOO).

Y lejos de haberse quedado en una mera declaración de intenciones, este acuerdo ha demostrado que el “talante”, que algunos pretenden tomarse a broma, y que constituye el santo y seña del actual Gobierno de España, se traduce en una forma de gobernar no sólo “para los ciudadanos” sino también “con los ciudadanos” a través de las distintas organizaciones que legítimamente defienden sus derechos e intereses. Frente a concepciones conservadoras que intentan reducir la democracia a aspectos formales, una visión progresista de la misma, como la del Gobierno Socialista, considera que el diálogo constante y la participación institucional de la sociedad civil organizada son elementos esenciales para la riqueza y viveza democrática.

Por ello, el Gobierno ha hecho del proceso de diálogo social abierto con esta Declaración la herramienta básica para desarrollar su acción en materia sociolaboral, contando con los principales actores del sistema económico y del mercado de trabajo, los empresarios y los trabajadores.

Todo ello, desde el profundo convencimiento de que sólo desde un proceso de puesta en común de ideas, propuestas y soluciones que lleven a compromisos y esfuerzos compartidos es posible avanzar en un modelo económico que garantice el desarrollo, la calidad en el empleo, el bienestar social, la cohesión territorial y la sostenibilidad medio ambiental.

Frutos de este proceso son, entre muchas otras medidas, la racionalización e incremento de la cuantía del salario mínimo interprofesional, la revalorización por encima de la inflación real de las pensiones mínimas contributivas y no contributivas del Sistema de la Seguridad Social, el procedimiento de extensión de las ventajas de los Convenios Colectivos de grandes empresas a aquellas del propio sector que carezcan de los mismos, el aumento de las dotaciones destinadas a la Fundación para la Prevención de los Riesgos Laborales, la regulación del sistema de bonificaciones que las empresas pueden aplicarse por la formación de los trabajadores, la constitución de seis observatorios en distintos sectores industriales que aseguren su viabilidad y desarrollo futuro, y, además, se ha auspiciado el Acuerdo Interconfederal de Negociación Colectiva (ANC 2005), que fija los criterios y compromisos de las empresas y los sindicatos a la hora de negociar unas condiciones laborales que, asegurando la salvaguarda de los derechos e intereses de los trabajadores y la creación de empleo, mejoren y garanticen, a su vez, la productividad, la competitividad y por tanto, la viabilidad de nuestro tejido empresarial.

Asimismo, dentro de este marco se han puesto en marcha durante el primer trimestre de 2005 los procesos de diálogo y negociación en torno a temas tan importantes como la atención a las situaciones de dependencia, la formación profesional, y el sistema de protección social, en este sentido, el sistema público de pensiones atraviesa uno de sus mejores momentos, consolidándose hacia el futuro, frente a épocas anteriores en las que cundió el alarmismo.

Este es un ámbito más en el que el Partido Socialista Obrero Español está siendo coherente con los principios y valores que le han permitido llegar al Gobierno de la Nación así como con las recomendaciones consensuadas en el seno de la Unión Europea.

En este sentido, la Estrategia Europea de Empleo (EEE) considera que cualquier proceso de desarrollo, en cualquier ámbito territorial, que quiera ser eficaz y tener viabilidad y continuidad requiere de la planificación conjunta, de la asunción compartida de compromisos y esfuerzos, requiere, en definitiva, que sea la propia sociedad, en un proceso de “abajo-arriba” la que establezca sus prioridades, la que marque el camino del progreso económico y social.

Frente a esto, la situación de Melilla no puede estar más alejada de este ideal. Somos los únicos, que por una manifiesta falta de voluntad política del Gobierno Autonómico, carecemos de un Consejo Económico y Social (CES) que debe ser la piedra angular para institucionalizar la participación de los agentes económicos y sociales más representativos. Que por otra parte, han sido excluidos de la Junta Rectora del Patronato de Turismo, a lo que hay que añadir que los sindicatos han sido discriminados en la constitución de la Fundación Hispano Marroquí para el desarrollo económico y social de Melilla y su entorno.

Esto es resultado de un Gobierno Local que se ha instalado en la arrogancia y en la autocomplacencia, que son, posiblemente, los peores vicios en los que puede caer un gobernante, ya que le cierran los oídos a cualquier cosa que no sea el puro elogio.

Desde el Partido Socialista de Melilla nuestro planteamiento de la acción de Gobierno está en las antípodas de esta concepción, por ello auspiciaremos una proceso constante, sistemático e institucional de participación ciudadana, de diálogo con las distintas organizaciones en las que la sociedad civil se estructura.

Somos concientes de hay muchísimos ciudadanos y ciudadanas que llevan desde siempre, comprometidos con Melilla, trabajando por mejorar esta Ciudad. Y es esta experiencia, estos conocimientos de la realidad, este saber hacer las cosas, y, sobretodo, esta ilusión la que hay que aprovechar para poner en marcha un proceso de planificación estratégica que nos permita, entre todos, ir definiendo el presente y el futuro de Melilla.

Desde el Partido Socialista de Melilla no vamos a desaprovechar esta gran riqueza de nuestra Ciudad, y pondremos a su disposición los recursos humanos, técnicos y económicos que sean precisos para que las ideas que surjan en ese proceso se conviertan en proyectos y estos en realidades.

Consideramos, además, que desde este planteamiento, nos aseguramos que nuestras peticiones al Gobierno de la Nación sean valoradas desde la fuerza que nos da el que los propios melillenses definamos nuestras necesidades, nuestros compromisos y nuestro esfuerzo para construir una realidad de desarrollo económico y social. Frente a los planteamientos alarmistas del PP que transmiten hacia el exterior una imagen de Melilla que la caracteriza como una especie de “saco sin fondo”.

Dionisio Muñoz Pérez Secretario General PSOE – Melilla