Opinión
Una protesta lícita
Publicada en MeliYa el 12 de noviembre de 2005
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Antonio Gutiérrez Molina, no del portal.
Una protesta lícita
El el sábado día 12 la Comunidad Educativa en pleno toma la calle contra la reforma del Gobierno Socialista.
No se ha conocido unanimidad mayor contra la ley orgánica de la educación, compendio del sectarismo totalitaria de la Señora San Segundo (para quien no la conozca es la ministra de Educación (?) y Ciencia (?) del Gobierno que preside -por "accidente"- el Sr. Rodríguez).
A simple vista, los que por obligación hemos tenido que sufrir el tramite de su paso por el Congreso y por ende leernos semejante engendro, observamos que esta reforma de la educación es un abono seguro para el aumento del fracaso escolar, lesiona los derechos fundamentales y rompe la armonía entre la red pública y la privada y sobre todo pone en juego la educación de nuestros hijos, lo más importante que tenemos entre manos. Es además un atentado contra la libertad de educación. Es tan perversa la ley que define como "servicio público" a la educación. Lo expresaré con mayor claridad: el titular de la educación es el Estado, los padres somos meros ¡subsidiarios del Estado! Quien no lo crea que vaya al artículo 116 del engendro que comentamos.
Por si fuera poco la ley -¡cuesta tanto trabajo denominarla así!- no hace referencia al principio elemental del libertad de elección de centro, supedita la libertad de elección a la capacidad de las escuelas y al "eficiente" uso de los recursos. En otras palabras el Estado decide si quita o no conciertos porque tiene plazas libres en un centro público.
Reafirma esta intención cuando sibilinamente recoge el derecho a "solicitar conciertos" y no a "acogerse al concierto".
Más claro: la demanda de las familias no se tendrán en cuenta para que haya plazas concertadas. La "ley" además, dificultad la subvención a los colegios privados en las zonas de nueva población y prohíbe que los colegios concertados cobren cuotas a las familias.
Vemos que no son pocas las tropelías que "grosso modo" se observan. Pero si tuviese que dar algunos motivos para validar la protesta del sábado daría los siguientes: -los alumnos pueden pasar de curso con tres suspensos y solo repetirán una vez cada curso. Luego pasaran aunque suspendan todas las asignaturas. -vulnera el derecho constitucional de los padres a que nuestros hijos reciban una formación religiosa y moral acorde con sus convicciones. -el Estado interviene en la transmisión de los valores de los alumnos con la asignatura de "Educación para la Ciudadanía", que nadie a tenido la gentileza de explicarnos a los pobres mortales en qué consiste. -conculca, como ya he dicho, la libertad de elección de colegios y desde luego no garantiza la libertad constitucional de crear, dirigir y gestionar los mismos. -la "ley" elimina las opciones formativas e impone otros estudios obligatorios. No hay que ser muy listo para saber que de esta forma los alumnos más capacitadas verán como se enlentecen sus estudios. -sólo hay dos artículos en toda la LOE dedicados a los profesores y en ambos se deja en manos de las Comunidades Autónomas las posibles mejoras. -el Gobierno no establecerá -se ha dicho en las Cortes- un mínimo de contenidos educativos para toda España. Quiere esto decir que propiciará hasta 17 sistemas educativos diferentes, más los de Melilla y Ceuta que pertenecen al denominado "Territorio MEC". -ampara las faltas colectivas a las clases por encima del criterio de los padres. -la "reforma" carece de la financiación necesaria y no garantiza la gratuidad de la enseñanza obligatoria ni el sostenimiento de los Centros. Por eso, esta protesta masiva es el broche a un proceso que inicio el Gobierno Socialista en mayo de 2004 paralizando la Ley de Calidad del Partido Popular, cuando Rodríguez Zapatero llego -como llego- al Gobierno de la Nación. Desde el libro verde "ataque frontal a la religión- el anteproyecto horrendo con la amenaza sobre la enseñanza de la música o de la filosofía, pasando por el rechazo en el Pleno del Congreso el pasado jueves de las enmiendas a la totalidad que presentamos el Partido Popular y el Partido Satélite del Gobierno Convergencia i Unió (CIU), etc., no son más que los avales que justifican la protesta, a la que me sumaré como uno más entre los miles de españoles que rechazaremos mediante la movilización ciudadana -a la que tan adicta es el PSOE- este engendro totalitario que hay que rechazar porque es un ataque frontal a la libertad, a la dignidad y a la democracia.
Antonio Gutiérrez Molina Diputado a Cortes por Melilla