Local · Cultura
Banda de Música y Orquesta Sinfónica reciben 400.000 euros de la Consejería de Cultura para su actividad anual
La Traviata se representa el 24 de marzo en el Leopoldo Queipo
Publicada en MeliYa el 14 de marzo de 2006
La Asociación Banda de Música y Orquesta Sinfónica Ciudad de Melilla recibirán 400.000 euros de la Ciudad Autónoma a través de la Consejería de Cultura para atender los gastos de funcionamiento a lo largo del ejercicio 2006, según los términos del convenio de colaboración firmado por la responsable del área, Simi Chocrón, y el presidente de la agrupación musical, Josep Herma.
A través del convenio la asociación se compromete a ofrecer un concierto mensual a los melillenses, participar en los actos institucionales que precisen de la colaboración de Banda u Orquesta, la formación de músicos y la propuesta a la Consejería de Cultura del director de ambas agrupaciones.
Al margen de lo establecido en el documento de colaboración, los profesionales de ambas agrupaciones suelen tomar parte en todo tipo de iniciativas culturales y acontecimientos, como la próxima Semana Santa, según ha destacado Simi Chocrón.
El encuentro entre autoridades y profesionales de la música ha sido aprovechado para anunciar próximamente la representación de La Traviata. La ópera de Verdi subirá al escenario del Leopoldo Queipo el próximo 24 de marzo, a las 21.00 horas y al precio de 10 euros.
89 personas Sebastián Alarcón, tesorero de la Asociación de Banda y Música y papel estelar, como Alfredo Germont en la ópera, ha explicado que son 89 las personas que toman parte en el proyecto que supone la superposición de hasta cuatro decorados.
El propio Alarcón, María del Carmen Gálvez, Antonio Torres, Javier Checa, Noemí Pérez y Juan Carlos Ramírez encabezan un reparto que se pone a las órdenes de Vicente Navasquillo, director musical de la obra.
La trama de la obra maestra de Verdi comienza con Violeta, distinguida cortesana parisiense, se enamora de Alfredo Germont, con el cual se va a vivir a una quinta próxima a París.
El padre de Alfredo intenta que su hijo vuelva a la vida ordenada, y, convencido de que el amor puede más que su autoridad, se humilla y va a rogar a la amada de su hijo que termine aquellas relaciones que tanto perjudican a Alfredo.
Violeta convence al anciano de la sinceridad de su amor, y, sacrificándolo por el bien de su amado, se va de la casa y deja escrita una carta frívola y cruel. Alfredo, herido por el desengaño y picado por los celos, ofende grave y públicamente a Violeta, y entonces su padre le explica lo sucedido y la grandeza del amor de ésta.
Alfredo va a ver a Violeta para pedirle perdón. Violeta está muy enferma, y sólo le quedan unas pocas horas de vida. En éstas, ambos recuerdan la época buena de su amor, y Violeta muere. Alfredo llora, y el médico y la doncella lloran