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Bombalurina, con su 'Cabaret', abre las puertas del futuro Gran Teatro Público Kursaal de Melilla
El musical que triunfa en el madrileño Alcalá tiene el honor de subirse al carro de la historia de la Cultura melillense
Publicada en MeliYa el 11 de febrero de 2006
El grupo melillense Bombalurina va a tener el honor de realizar la primera representación artística en lo que será, dentro de un año, el Gran Teatro Público Kursaal de Melilla, poniendo en escena el musical 'Cabaret', actividad enmarcada en el VI Memorial de Teatro César Jiménez y primera correspondiente a los grupos locales.
La cita de Bombalurina es para los días 8,9,10 y 11 de marzo y en los anales del curriculum del grupo así como en las crónicas de la cultura melillense, constará que el Cine Nacional abrirá por primera vez sus puertas desde que dejó de ser propiedad privada y pasó a patrimonio de la Ciudad Autónoma para su conversión en Teatro Municipal.
Las instalaciones del Cine Nacional están siendo remodeladas para dar cabida a un ingenioso montaje, obra de Jotajota Imbroda y Antonio Ferrer, que implica al público en la representación hasta el punto de convertir en un verdadero cabaret las primeras filas de butacas del Nacional, que han sido desmontadas.
Nada tiene que ver el trabajo de Bombalurina con el guión y desarrollo del 'Cabaret' de Liza Minelli y Bob Fosse, aunque el libreto musical, obviamente, es el mismo. La historia de las intrigas de Sally Bowles y el truhán Emcee, va a ser contada por dos de las primeras figuras de la agrupación melillense, María del Carmen Gálvez y Antonio Ferrer.
A ellos se suman 60 entusiastas jóvenes enamorados del mundo de la escenificación, entre actrices, actores, cuerpos de baile y técnicos en el que está llamado a convertirse en el 'pelotazo' de Bombalurina, según algunos privilegiados que han tenido la oportunidad de asistir a los ensayos en la Bodega Rojas, allá por Iberpuerto.
La puesta en escena de la obra que con tanto éxito se representa en el madrileño Teatro Alcalá no está exenta de dificultades. A las meramente técnicas hay que añadir que 'Cabaret' viene cargado de simbología nazi. La esvástica y las cruces racistas estarán a la orden del día aunque los responsables de Bombalurina se encargarán de justificar la aparición de estas identidades que, por otra parte, se corresponden con una época universalmente reproducida en cine y teatro.
La expectación que rodea a 'Cabaret' viene dada por el hecho de su calidad artística, la música en directo a cargo de profesores de las diferentes agrupaciones musicales melillenses y una complicidad con el público insólita en Melilla: los espectadores del salón Kit-kat -que pagarán algo más de lo normal para contemplar la obra en una mesa de cabaret- pasan a formar parte del elenco artístico porque se sitúan por delante de las filas de butacas que se conservan del antiguo Cine Nacional.
Los propios artistas de Bombalurina es están encargando de decorados, atrezzos y adaptaciones. Mientras Raúl Belmonte carga con la responsabilidad del hall de entra al teatro, el equipo dirigido por Jotajota se encarga del interior, sobre todo de esos casi 40 metros que separan la pantalla del antiguo cine de la primera fila de butacas.
Simi Chocrón, que mantenido un sepulcral silencio sobre la apertura del Teatro Público, está ilusionada, lo confiesa en círculos de colaboradores, y espera que Bombalurina y su 'Cabaret' sean la mejor tarjeta de presentación del nuevo Gran Teatro Público Kursaal de Melilla.