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La historia de Melilla gana en atractivo y participación con la llegada del teatro al Museo de Arqueología

Rocío Gutiérrez ofrece una instalación viva, atractiva y pedagógica

Publicada en MeliYa el 5 de febrero de 2006

Salvador Ramírez

El Museo de Arqueología e Historia de Melilla se ha dinamizado y de qué manera. Rocío Gutiérrez, la viceconsejera de Cultura quería una instalación más activa, más participativa y más atractiva y ya la tiene: las visitas guiadas por todas las fases históricas de Melilla con su punto teatral y un director de orquesta que encandila a mayores y pequeños.

A las doce y media de la mañana de cada domingo, el televisivo José Oña, o 'papa Ñ', desde las escaleras de acceso a la primera planta de la Casa del Reloj, anuncia a todos los presentes el paseo por la historia de la ciudad.

Pero el sabio Oña no dice -es una sorpresa- que, junto a cada etapa histórica, una bella dama encarna a las mujeres de las diferentes épocas, mujer que se incorpora a la conversación, departe con Oña, con los mayores, con los pequeños y ayuda a comprender los entresijos de la milenaria Rusadir.

Desde el Paleolítico a nuestros días, el maestro de ceremonias y su compañera describen la historia de forma fácil y amena. Saltándose un flexible guión de visitas, los actuantes vinculan al visitante para enriquecer de contenido unos 40 minutos de excursión a la historia, especialmente recomendados para quienes quieren sentirla.

Un buen grupo de melillenses ha querido participar en la jornada inaugural de 'Teatro en el Museo. Desde investigadores hasta padres de familia, todos han quedado impresionados con este auténtico as en la bocamanga de la casaca de Rocío Gutiérrez.

Si con la publicación del quinto número de Akros, el Museo de Arqueología e Historia se ha convertido en un centro de investigación interactivo, con la llegada del teatro a los fondos museísticos, la viceconsejera de Cultura ha dado un salto cualitativo en materia de encanto de instalación y participación de sus visitantes.