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"Hay que tratar de realizar el trabajo en la forma que se comprometa lo menos po
Comandancia General apuesta por la conservación del medio natural y se somete a los controles de empresas especializadas
Desde el año 2.002 los acuartelamientos de la Comandancia General de Melilla se encuentran en proceso de implementación de un Sistema de Gestión Ambiental (SGA) basado en los principios de la norma internacional ISO 14.001
Publicada en InfoMelilla el 26 de noviembre de 2006
Sin olvidar que el objetivo fundamental de las Unidades es el de alcanzar la máxima operatividad posible, mediante su instrucción y adiestramiento orientado a la misión, y el mantenimiento de su material y equipos, pero siendo conscientes de la necesidad de compatibilizar estos cometidos con el respeto al medio ambiente, la Comandancia General, a través de la política medioambiental establecida para todas sus unidades, adquiere el compromiso de actuar en beneficio del medio ambiente previniendo la contaminación, cumplir la normativa actual vigente y otros compromisos ambientales contraídos, así como establecer un proceso de mejora continua en dicha gestión, informa Comandancia General, informa la quinta sección de Comandancia General.
Desde el año 2.002 los acuartelamientos de la Comandancia General de Melilla se encuentran en proceso de implementación de un Sistema de Gestión Ambiental (SGA) basado en los principios de la norma internacional ISO 14.001.
Este sistema será auditado en los próximos meses por una organización externa a las Fuerzas Armadas, la agencia Aenor. De lograr la esperada certificación la Comgemel conseguirá el reconocimiento de que los procedimientos de trabajo se realizan con arreglo a los principios del “desarrollo sostenible”.
Siendo conscientes de que para las Fuerzas Armadas las misiones a cumplir en tiempo de paz son las de alcanzar la mejor preparación y el mantenimiento de los medios de combate, hay que tratar de realizar el trabajo en la forma que se comprometa lo menos posible el medioambiente, como demuestra la biodiversidad de los campos de maniobras.
Con ello se hace hincapié en la actitud tradicional del Ejército y se cumplen las órdenes recibidas del Ministerio de Defensa y del Estado Mayor del Ejército que han establecido un compromiso firme de que las Unidades asuman los requisitos ambientales exigibles según la legislación específica y que se haga un esfuerzo constante por reducir el consumo de energía y de materias primas.
Los pilares en los que se basa el sistema de gestión pasan por la Promulgación de la Política Ambiental que marca las directrices generales y es la guía a seguir. En ella el mando da personalmente su visión del problema y los objetivos generales que pretende alcanzar. Como documento marco, preside todo el proceso.
Siendo conscientes de que una de las claves del éxito se basa en lograr la mayor implicación del personal a todos los niveles, en la Comandancia “se ha difundido este documento hasta el escalón más básico y así, actualmente, se encuentra expuesto en todos los tablones públicos de los cuarteles, se ha leído en la orden de cuerpo y se ha comunicado a todas las empresas que realizan trabajos en las unidades”.
Por otra parte, destaca el establecimiento de una estructura organizativa. El asesor Ambiental y los coordinadores Ambientales son los que mayor peso soportan en el sistema. Juntos forman la Junta de Protección Ambiental de la Comgemel, auténtico órgano asesor del mando en temas ambientales. A nivel acuartelamiento este papel le corresponde al coordinador Ambiental (uno por Acuartelamiento) y a los representantes ambientales de las unidades alojadas.
Por cada acuartelamiento se constituye otro órgano colegiado conocido como Junta de Calidad Ambiental. “No podemos dejar pasar el peso que soportan los Jefes de los Acuartelamientos, los Jefes de las Unidades de Servicio y todo el personal dedicado al mantenimiento. Para dar mayor fuerza y cohesión la Comandancia cuenta con la figura de un delegado Ambiental, dependiente directamente del Mando para lograr una mayor penetración de la estructura en la organización general de la Comandancia”.
Otro de los programas es la elaboración e implementación de unos procedimientos operativos. Constituyen el Manual del Sistema y los Procedimientos Generales/Específicos. Suponen la herramienta procedimental; en ellos se establecen los impactos ambientales significativos: el enemigo a someter, los objetivos y metas intermedias para vencerlo, los requisitos legales aplicables, los análisis y mediciones a realizar; las actividades de formación y sensibilización; la política informativa y los proceso de revisión y corrección de errores.
Compromisos “Además hay que macarse unos compromisos de mejora. Certificar un sistema de gestión ambiental no supone alcanzar el cien por cien del cien por cien de efectividad. Un SGA está diseñado para permitir su mejora continua y cumplir con los requisitos legales; por ello, más que llegar, lo importante es progresar en un camino de mejora continua”.
La Comandancia General es consciente del reto que supone alcanzar en este año la certificación de un sistema conjunto que implica a toda la Comandancia. Para el año 2.007 “sólo se inspeccionarán ocho de nuestras instalaciones militares más importantes. Nos quedará para el año 2.008 la certificación de nuestro buque insignia, la Base Alfonso XIII (aún en construcción) y los pequeños establecimientos; quedando los retos de mejorar nuestros sistemas operativos, reducir el consumo de energía y agua y mejorar la formación ambiental de nuestros hombres”.
En lo referente a las infraestructuras, en estos últimos cuatro años se han construido seis puntos limpios y “este año finalizaremos la red de puntos limpios con la construcción de cuatro más gracias a una colaboración del Ministerio de Defensa con el Ministerio de Medio Ambiente. Hoy por hoy todas nuestras gasolineras cuentan con los sistemas de decantación de hidrocarburos, nuestros lavaderos de vehículos decantan las grasas antes de verter a la red pública de alcantarillado y se han realizado multitud de actuaciones menores”.
Se están haciendo “esfuerzos importantes en la adquisición de contenedores para residuos peligrosos, cubetos antiderrame, material absorbente y de señalización etc. para ello hemos contado con ayuda de la Ciudad, que ha proporcionado contenedores para la recogida selectiva de papel, vidrio y residuos urbanos”. Son diarios los contactos con Remesa y, entre otros departamentos, el Centro de Tratamiento de Vehículos.
Hasta ahora “los logros son objetivamente demostrables y no habría más que ver los cambios en nuestras Unidades, sus escalones de mantenimiento y, lo más importante, la actitud de los componentes de la Comandancia General”.
Siendo la Comandancia General, con sus hombres y mujeres uno de los colectivos más numerosos de la Ciudad, “estamos convencidos que el esfuerzo sensibilizador, de aprendizaje y de adquisición de procedimientos provocará una sinergia positiva en el conjunto de la Ciudad”.
Por tal motivo “nuestro contacto con la Consejería de Medioambiente se realiza casi a diario para recabar la ayuda y el asesoramiento que precisa nuestro esfuerzo y para asegurar al conjunto de los melillenses que nuestros procedimientos de trabajo están en el camino de no degradar la naturaleza y de dejar para el futuro un mundo mucho más habitable”.