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Convergencia de Melilla denuncia la instalación de concertinas en el vallado del Fuerte de Rostrogordo

Se trata de una "peligrosa y desmesurada medida de protección" que entraña riesgo de desgracias personales

Publicada en MeliYa el 5 de octubre de 2006

MeliYa.com

Convergencia de Melilla (CML) traslada a la opinión pública “la preocupación que muchos melillenses sienten sobre las medidas de seguridad destinadas a proteger perimetralmente el Fuerte de Rostrogordo”.

Teniendo en cuenta que esas instalaciones están destinadas al uso y disfrute de jóvenes y niños, “nos ha alarmado y preocupado seriamente el que para evitar que se burle el acceso a esas instalaciones, se haya utilizado la misma concertina que la empleada en la valla perimetral de Melilla”, señala la formación política que preside Alberto Weil.

El portavoz de CML, David Aserraf, confirma que “la preocupación de los ciudadanos es más que razonable. Hemos comprobado que se ha colocado concertina de cuchillas de alta seguridad (con filos bisturí) en todo el perímetro del Fuerte de Rostrogordo”.

El portavoz convergente señala que “los niños y jóvenes que acudan al Fuerte de Rostrogordo, realizarán actividades de todo tipo en un recinto cerrado, y muy posiblemente algún que otro niño pretenda colarse, o incluso alguno de los usuarios pretendan salir sin consentimiento de las instalaciones”.

Convergencia considera excesivamente peligroso la utilización de este tipo de concertina, ”indicada para lugares de alta seguridad/peligrosidad”, y “no entendemos esa peligrosa y desmesurada protección del fuerte de Rostrogordo”.

La protección del fuerte es tan excesiva como “matar mosquitos a cañonazos”, con el agravante del riesgo de tener que lamentar desgracias imperdonables.

Según el portavoz de Convergencia, “es un nuevo despropósito del Gobierno de la Ciudad, no sólo por permitir esa concertina, sino más preocupante aún, que ningún responsable local haya reparado en su existencia e impedir su descabellada colocación”, por eso “exigimos a los responsables de la Ciudad Autónoma, que no permitan realizar actividad alguna con niños, mientras no se retire la concertina del perímetro del Fuerte de Rostrogordo, y apostilla que “es el asunto más serio de lo que muchos puedan pensar, porque se trata de la integridad física de nuestros niños y jóvenes”.