Local · Cultura
Cultura habilita una sala en el Museo que destaca la labor de los canteros y la riqueza del patrimonio modernista melillense
Gracias a un trabajo de equipo integrado por artistas e investigadores, coordinado por Rocío Gutiérrez
Publicada en MeliYa el 9 de febrero de 2006
La consejera de Cultura, Simi Chocrón, acompañada por la viceconsejera del área, Rocío Guiérrez han inaugurado la sala dedicada a la historia de Melilla, en épocas moderna y contemporánea, del Museo de Arqueología e Historia, a la que se incorporan el resultado de investigaciones y nuevos hallazgos arqueológicos realizados, en trabajo de equipo, por los colaboradores de la Consejería.
La instalación supone una “renovación integral” de los fondos correspondientes a la edad moderna, en la que destaca la importancia concedida a las marcas de cantería, esto es, la firma del artesano en cada sillar construido, y que en número de 33 ejemplares adornan vitrinas y paredes de la nueva estancia museística.
Rocío Gutiérrez ha explicado que el significado de las firmas de los canteros puede deberse a muchas causas aunque lo normal sería una rúbrica del obrero con el fin de cobrar, posteriormente, sus emolumentos, una especie de “recibí” de aquellos tiempos.
Obviamente las firmas son réplicas de las que cualquier melillense puede ver en la fachada de los Aljibes de las Peñuelas y otras demarcaciones de los recintos históricos. La vitrina principal aloja vestigios, sobre todo vidrios, de los siglos XVII, XVIII y XIX, encontrados en las excavaciones de Casa de Gobernador.
Esas firmas, algunas con indudable vocación iniciática, bien podrían haber servido de medio de comunicación entre templarios o incluso masones. No se descarta la incorporación de simbología astronómico, aunque la viceconsejera de Cultura se apunta a la primera versión, la meramente salarial.
Fondo Destaca el fondo de la vitrina. El presidente de la Asociación de Estudios Melillenses, Jesús Sáez Cazorla, confirma a MeliYa.com que es un trabajo de 1.893, allá por la Guerra de Margallo, publicado por La Ilustración Española y Americana, que ha sido cedido por la institución que preside Sáez Cazorla.
Es fundamental, en la consecución de los nuevos fondos del Museo de Arqueología e Historia, dentro del trabajo de equipo, la aportación del escultor Mustafa Arruf, recuperando los principales símbolos ornamentales del modernismo melillense, réplicas exactas de bienes patrimoniales que presiden el arte del Ensanche y, más concretamente, del Triángulo de Oro.
Rocío Gutiérrez se apuntó a la anécdota en la presentación de la sala de las épocas moderna y contemporánea: la sala de descanso, segundo piso del Museo, se ha decorado con toda suerte de cartografía melillense, un nuevo activo del privilegiado centro de investigación, estudio y exposición de la historia de Melilla.