Deportes · Balonmano
Ebidem pasó otra final y derrotó con total merecimiento al ser un conjunto muy superior, a los alicantinos del Balonmano Petrer por 32-20
Al término de los primeros treinta minutos ya vencían también los de Chus Moreno por una diferencia de 6 goles (16-10)
Publicada en MeliYa el 18 de marzo de 2006
Ebidem Melilla supo hacerse acreedor al triunfo de final de un partido que a decir verdad volvió a no tener mucha historia, y si desde luego la tuvo fue la de un equipo muy superior que se demostró además así mismo que está muy mentalizado para poder llegar a la fase de sector además con las suficientes garantías como para que este año, caso de suceder, sea el decisivo para poder pegar el salto a la superior categoría, y todo ello ante un conjunto alicantino del Balonmano Petrer, que a pesar de intentarlo en todo instante, se vería arrasado simplemente por el mejor juego local, merced a una gran diferencia existente hoy por hoy entre ambos conjuntos en favor del melillense.
Un partido que ya en su primera mitad lo venciesen también los locales por una diferencia de seis goles, siendo el guarismo registrado en el electrónico del “Lázaro Fernández” el de 16-10, si bien en este período se alcanzaron diferencias abismales como ese 9-1 que se señaló a los catorce minutos de un partido que nunca tuvo color.
Una primera parte en la que a raíz de esa enunciada diferencia, se bajó y mucho el pié del acelerador por parte del equipo local, hasta el punto de que quizás los hombres del protestador oficial del partido, el técnico alicantino Allén Diaz, se ilusionaron con que podrían quizás darle caza a Ebidem; todo un espejismo ya que en cuanto los locales apretaban un poquitín el acelerador, las diferencias volverían a ser abismales, como la producida en el segundo período, la final por esos doce goles arriba (32-20).
Como hemos indicado tras el 16-10 de la primera mitad, con descanso de por medio incluido, el partido daría reanudación respecto al juego, con idénticas características que en el primer período, es decir contragolpe y gol, pero en esta ocasión por ambos bandos, hasta que los locales volverían a meterse de lleno en el choque y arrasar ya a sus rivales.
Las diferencias no obstante en estos inicios eran de 6 o 7 goles siempre arriba para Ebidem,pero tras otra buena reacción local se van de 9 goles a falta de 20 minutos para el final (21-12) y a falta de 15 minutos, el húngaro Laszlo Fekete pone en el electrónico la hasta ahora máxima diferencia de diez goles (25-15), además con un espectacular lanzamiento, demostrando que puede y de hecho lo es, ser, un jugador muy interesante sobre todo para la presumible fase de sector, donde su experiencia sobre todo y saber estar en pista, ha de servir de mucho a un equipo que buscará otro años mas el ascenso de categoría.
Hasta el final, protestas en cada jugada del técnico visitante, su equipo que no podía reaccionar ante el mejor juego local y un Ebidem que vencería con total mérito por esa aludida diferencia de doce goles, reflejándose en el electrónico un claro 32-12.
Poco mas que comentar de un partido que desde luego tuvo poquísima historia ya que los alicantinos, al menos en la tarde del sábado, no fueron rival de importancia para un Ebidem que va a mas y todo ello sin la participación de uno de sus jugadores mas determinantes, el catalán Jordi Fernández, quien no tuvo necesidad de saltar a cancha de juego a pesar de vestirse de corto.
Bien por tanto para un Ebidem que está muy entonado en estas últimas jornadas de comeptición.