Deportes · Balonmano
Ebidem que partió en la noche del jueves, entrenará este viernes sobre el parquet del “Carranque” malagueño antes de su cita en Palma del Río
La concentración de la plantilla del equipo melillense es máxima y la duda de alineación será la del central Paco Saucedo aquejado de lumbalgia
Publicada en MeliYa el 7 de abril de 2006
Ya no cabe hacer comentarios “extras” respecto al partido que disputarán a partir de las siete de la tarde de este sábado en el polideportivo municipal de la cordobesa localidad de Palma del Río, su representante, Ars y Ebidem , ya que aquí si que no hay vuelta de hoja y por tanto rectificación de tipo alguno, sencillamente porque ambas escuadras se la juegan a una sola carta.
Y es que a veces, el capricho del calendario hace que una determinada competición alcance estos máximos de temperatura tanto deportiva como ambiental, ya que hemos de imaginar y de seguro que lo hacemos muy bien, que el pabellón cordobés, será todo una gran hoya a presión, como de seguro lo sería el “Lázaro Fernández” si el partido se disputase en nuestra Ciudad.
Un Ars Palma del Río que llega, al igual que Ebidem , a esta última jornada de competición empatado a puntos, pero con la desventaja de que incluso hasta el empate le bastaría a los de Jesús Moreno para quedar clasificados en segunda posición y por tanto ser, junto a los alicantinos del Almoradí, quienes estuviesen de inicio en esa I fase de sector de cara a intentar el salto a la tan deseada División de honor B.
Huelga comentar que el potencial básico de este conjunto cordobés, se ha podido formar gracias a los fichajes de tres ex-jugadores que durante la anterior temporada estuvieron militando en las filas de Ebidem, tales como los almerienses Felipe Arance y David Aguirre, así como el sevillano Miguel Dublino, hoy por hoy, volvemos a insistir, las armas letales del conjunto andaluz.
Tan sólo aportar de Ars, que es un equipo que ha sabido mantener una línea regular durante esta primera fase de la liga regular, quizás mas que un Ebidem que ha perdido inesperadamente en encuentros claves para sus aspiraciones y que caso de haberlos vencido, en la actualidad el partido ante Palma del Río, sería de puro trámite.
Por su parte los melillenses, que partieron en la noche del pasado jueves vía marítima hacia la capital de la Costa del Sol, entrenarán sobre el parquet del viejo polideportivo malagueño de “Carranque” para la tarde de este viernes y donde harán coche para emprender el desplazamiento por carretera, para la primera hora de la mañana del sábado ya que el partido comenzará a disputarse a partir de la siete de la tarde del mismo sábado.
Un partido en el que estarán presentes la mayoría de los distintos medios de comunicación locales y donde como no, el conjunto melillense va a necesitar todo el apoyo del mundo tanto desde cancha a través de los propios jugadores, así como desde las gradas, con ese casi medio centenar de aficionados que se desplazarán para estar con su equipo.
Por parte del equipo de Jesús Moreno, la única duda será la de uno de los jugadores mas importantes o que al menos ha sido el pilar básico en las formaciones iniciales durante la liga regular y nos estamos refiriendo al central malagueño, Paco Saucedo, quien ha tenido la mala fortuna de llegar a este trascendental partido con una fuerte lumbálgia, de la que está siendo tratado.
El resto de los componentes de la plantilla de Ebidem, al menos hasta la hora de redactar dicha información, todos en perfecto estado y además con las ganas suficientes como para no dejarse llevar por un ambiente que de seguro lo van a tener muy en contra, con un pabellón a reventar y donde la citada localidad cordobesa se estará jugando nada mas y nada menos que la posibilidad de poder estar la próxima temporada en la superior categoría, todo un sueño para ellos.
Nuestro deseo es de que ojalá podamos ofrecerles a ustedes una crónica basada en la que sería una gran victoria de los melillenses, pero con los pies bien asentados sobre el pavimento deportivo, somos muy conscientes de que la empresa no solo no va a resultar nada fácil, sino que la victoria podría incluso costar, como suele decirse en el argot deportivo “sangre, sudor y lágrimas”, todo ello, aún sin pretender dramatizar.