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El Consejo Económico y Social Europeo tiende un puente a la sociedad civil desde Melilla con vocación euromediterránea

Los consejeros comunitarios analizan las propuestas de desarrollo a ejecutar en la ciudad y su entorno próximo

Publicada en MeliYa el 29 de mayo de 2006

Salvador Ramírez

Melilla es el escenario elegido por el Comité de Seguimiento Euromed (CES), dependiente del Comité Económico y Social (CESE) de la Unión Europea para analizar cuestiones relativas al papel de la sociedad civil organizada para el desarrollo económico y social en el marco de la cooperación transfronteriza.

El CESE, que se ha fijado en Melilla gracias a la intermediación de la representante de los empresarios locales, Margarita López Almendáriz, ocupa un lugar especial en el proceso de toma de decisiones de la Comisión Europea, Parlamento y el Consejo.

Es, según las autoridades comunitarias, “un lugar privilegiado de representación, información y expresión de las organizaciones representativas de la sociedad civil de los Estados miembros”.

La institución que preside Anne Marie Sigmund se convierte en “foro de diálogo y lugar de confrontación, contribuye a responder a esa doble exigencia de mejorar la expresión democrática en la construcción de la Unión Europea y de acercar ésta a los ciudadanos”.

A través de este protagonismo el CESE ayuda a “reforzar la legitimidad democrática de la Unión, favorece el desarrollo de una conciencia europeo y constituye un verdadero puente entre Europa y las organizaciones de la sociedad civil”.

Nador Tras un primer contacto con la Cámara de Comercio en Nador y la obligada visita a Melilla la Vieja, los miembros del Comité inician su programa melillense con una visita al presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, a la que asisten la presidenta del CESE, Ann Marie Sigmund, y la presidenta del Comité de Seguimiento y, a su vez, presidenta de la Cámara de Comercio de Melilla, Margarita López Almendáriz.

La reunión del CES ha contado con la participación de los consejeros Patricio Pesci, Edwin Calleja, Michael Parmis, Laure Batut, Ton Huntiens, Roberto Confalonieri y Arthur Ladrille, protagonistas de la sesión inaugural presidida por Juan José Imbroda, José Fernández Chacón, Anne Marie Sigmund y Margarita López.

La primera de las intervenciones oficiales, que ha contado con la presencia de representantes económicos y sociales marroquíes, ha versado sobre la “implicación de la sociedad civil en el establecimiento del plan de acción Unión Europea-Marruecos y la propia creación de un Comité de Seguimiento Euromed en Marruecos.

Fhimades Tras el almuerzo que ofrece a los consejeros la Fundación Hispano Marroquí de Desarrollo Económico y Social, (Fhimades), los consejeros prestan atención a las propuestas sobre proyectos transfronterizos que hacen representantes melillenses y nadorenses para el desarrollo de la zona común.

Fhimades se convierte en instrumento imprescindible para los objetivo de las políticas euromediterráneas por cuanto nace con el objetivo de “potenciar el intercambio social y económico mediante el estudio y desarrollo de alternativas económicas y empresariales comunes”.

Su patronato sienta las bases para “la cooperación empresarial entre ambas partes de la frontera” y analiza el “estado de las relaciones hispano-marroquíes desde el punto de vista económico y social en su aspecto más amplio”, sin perder de vista las “posibilidades de desarrollo mutuo existentes”.

En este sentido, la Unión Europea “puede colaborar eficazmente” a la estabilidad económica y social de la región “potenciando su desarrollo mediante la canalización de capital privado y público”.

Se trata en suma, según el presidente de Proyecto Melilla, José María López Bueno, de canalizar “inversiones productivas en Marruecos aprovechando la experiencia y el conocimiento de la zona norte del país, acumulados tras años de historia en común y la existencia de una plataforma administrativa, comercial y logística de primer orden” en Melilla.