Deportes

El Nido: Todo continúa por los mismos y tristes derroteros de intentar humillar al equipo de casa mediante absurdos e injustificados ánimos a los visitantes

Publicada en MeliYa el 16 de octubre de 2006

SG

Nada ha cambiado y lo cierto es que yo no soy absolutamente nadie como para estar de forma casi incesante incidiendo en el tema, pero la verdad es que lo sucedido este fin de semana en el campo federativo de “La Espiguera” vuelve a no tener lógica o por lo menos dentro de mi filosofía, buena o mala, pero mi filosofía.

Saltan al terreno de juego jugadores melillenses de la PRM Ciudad de Melilla y sevillanos del San Juan y un nutrido grupo de jugadores gimnastas –no todos y cuanto estaban tienen además sus correspondientes nombres y apellidos, es decir que están totalmente identificados, al igual que los de la PRM Ciudad de Melilla cuando hacen también lo mismo con el Gimnástico y además para mas inri, ambos presidentes son conocedores al dedillo del tema en cuestión- decíamos, que un grupo de jugadores gimnastas desde las gradas, comienzan a jalear cada jugada de los sevillanos, sin ser conscientes de que lo están haciendo ante un rival directo por eludir el descenso . . . ¡pero es que si en el fondo son . . . mejor me lo callo!

Es decir volvemos al mismo tema, al de siempre, a intentar hacernos daño entre nosotros, entre los melillenses y además con una teoría del ojo por ojo y diente por diente, es decir, tú me haces yo te hago. ¡Qué pena, de verdad!

Los gimnastas argumentan que ellos lo hacen porque los primeros en desatar la veda fueron los peñistas ya que ellos jugaron el primer partido en casa y fueron quienes en primera instancia recibieron el intento de humillación desde las gradas a través de los ánimos de los merengues a los granadinos del 74 en la jornada inaugural de competición.

Eso es cierto y todos fuimos testigos, pero es algo que ya ha pasado y no creo que unas personas además en edad juvenil, tengan que vivir siempre con ese rencor.

Los segundos, que si los gimnastas también se lo hacen cada vez que pueden, y me pregunto ¿Todo esto es normal entre dos equipos de la Ciudad, que en todo caso en vez de prestarse ayuda mutua para quitarse a rivales de encima, lo que hacen es perjudicarse?

Según mis cálculos, que éste sábado hubiese interesado al Gimnástico la victoria de la Peña, porque el San Juan es rival directo y ahora se les escapa con 7 puntos tras la victoria 1-2 ante la Peña . . . ¿o no?

Yo no soy experto matemático, pero las estadísticas de los nuestros, tanto la de uno como la de otro equipo, ocupando además puestos de descenso directo, es como para echarse a llorar.

Y volviendo de nuevo al tema, ¿es que ambos presidentes no van a tener lo que hay que echarle al tema para que se acaben tales disparates?

Yo cuanto puedo aportar son escritos como este, es decir que a algunos les aburrirá, porque no es la primera vez que los hago y a otros quizás les haga incluso razonar, pero de verdad que me muero de vergüenza cuando veo a nuestros juveniles de División de Honor, sean del equipo que sean, animando a los rivales de su contrario.

He oído en mas de una ocasión que ambos presidentes, por fin parece ser se podrían reunir además en breve para llegar a un acuerdo como mínimo de mutuo respeto.

Si fuese así, créanme, caso de que ello sucediera, que se habría dado un paso muy importante, ya que cuando no hay respeto por el rival, las cosas por lo general suelen salir bastante mal.

Ojalá que las cabezas pensantes en el tema, es decir, quienes pueden y deben y hasta el momento por lo que estamos viendo, no quieren, sepan dar una pronta solución a algo tan absurdo que ha pasado de ser juego de críos a convertirse en algo bisceral.

De seguir así la cosa, ¿se imaginan en qué se puede convertir el derbi norteafricano de la División de Honor Juvenil con veintidós jugadores sobre el terreno de juego a sabiendas que no se han tenido respeto durante las anteriores jornadas ?

Lo dicho, hay que buscarle al tema una pronta y positiva solución, antes de tener que lamentar hechos del que todos, aficionados y jugadores, mas tarde quizás, digo tan sólo quizás, podríamos lamentar muy amargamente.