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El PP acusa al PSOE de intentar convertir la inmigración en un gueto electoral favorable a sus intereses políticos

"Están más pendientes de captar un voto que de su integración"

Publicada en MeliYa el 19 de agosto de 2006

Terra Actualidad

El presidente del grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández Díaz, acusó hoy al PSOE de pretender “convertir la inmigración en un gueto electoral" a su favor, tras la propuesta de los socialistas e IU-ICV, de que los inmigrantes extracomunitarios residentes en nuestro país puedan votar en los próximos comicios municipales, informa Terra Actualidad.

Por su parte, ERC condicionó su apoyo a la nueva ampliación del voto a que “se haga un debate profundo" sobre los problemas sociales y de integración con aquellos que vienen a vivir a Cataluña.

“Está más pendiente de captar el voto de los inmigrantes que de su integración, lo que debería ser una prioridad", éstas eran las declaraciones de Fernández Díaz, durante las fiestas del barrio de Sants en la ciudad Condal, sobre la actitud de los socialistas en relación a las políticas de inmigración del Ejecutivo.

Según explicó, “el inmigrante ya puede votar debido a dos herramientas fundamentales que son la reciprocidad, a través de acuerdos entre países, y la obtención de la nacionalidad por residencia legal y continuada en el país". El parlamentario popular también instó al PSOE a que siga las “condiciones de integración previstas" como la residencia que demuestra la “voluntad de arraigo, compromiso y permanencia en el país".

Durante sus declaraciones, Fernández Díaz también se refirió a las declaraciones del secretario de UDC, Xabier Pelegrí, que apoyó la propuesta del Gobierno de que puedan votar los inmigrantes extracomunitarios, siempre que sepan hablar catalán. En caso de que se diera esta consideración, “CiU estaría excluyendo a muchos inmigrantes que residen en Cataluña y que pueden ser de la Unión Europea" señaló el militante popular.

En este sentido, también quiso poner en relieve que los “inmigrantes, además de derechos, también tienen obligaciones" y añadió, “más allá de la lengua hay que exigir una actitud de responsabilidad ante nuestras normas de convivencia", porque podría darse la situación de que un inmigrante musulmán hable catalán, pero discrimine a su mujer, añadió Fernández Díaz.