Reportaje · Transporte

El primer levante de la temporada pone frente a las cuerdas al Juan J. Síster

El pasaje aguanta estoicamente 13 horas de inesperada estancia a bordo

Publicada en MeliYa el 30 de octubre de 2006

Salvador Ramírez

El Juan J. Síster de Acciona Trasmediterránea, importado desde Canarias para las líneas melillenses, ya ha dado problemas con el primer temporal de levante de la temporada. La bocana del puerto de Málaga no ofrece garantías para entrar y atracar con viento de levante.

Eso lo conocieron al dedillo los más de 350 pasajeros que embarcaron la noche del 28 de octubre con destino a Málaga.

Todo fue bien desde las 23.59 horas del viernes hasta las 07.30 horas de la mañana del sábado, momento en el que el buque paró motores a la espera de que una hipotética bonanza meteorológica le permitiera la maniobra de aproximación a los diques malagueños.

El capitán del buque -que mantuvo en todo momento informado al pasaje- tuvo que explicar que el fuerte viento de levante aconsejaba permanecer en la rada y esperar mejora en el viento reinante. Eso sí, invitó al pasaje a tomar un desayuno por cuenta de la naviera.

El viento daba de costado al Síster y tanto el barco como los pasajeros podían correr riesgos si el buque ponía proa a la bocana malagueña.

Minutos antes, para perplejidad de algunos pasajeros, abandonaba el puerto de Málaga el Isla de los Volcanes, carguero de Marítima Peregar, y lo hacía sin aparentes problemas.

Una hora después, el mando volvía a comparecer explicando que intentaría la maniobra de entrada aunque a esa hora de la mañana -11.30 horas- el problema era dónde atracar.

El Millenium II estaba situado en el dique de acceso directo a la Estación Marítima y el Juan J. Síster, con la ayuda de un remolcador, tuvo que atracar en el primer dique del puerto, justo en la entrada.

Con cinco horas más de las previstas de estancia a bordo, el pasaje se limitó a esperar pacientemente el desarrollo de una maniobra complicada que obligó a mandos y tripulación a realizar un esfuerzo complementario hasta tener inmovilizado el buque en el dique.

A las 13.00 horas del sábado, tras casi 13 horas de estancia obligada en el buque de Acciona-Trasmediterránea, los pasajeros desembarcaron y acabó la odisea del primer día de levante del ferry de la naviera.

Explicaciones las hubo en abundancia pero la más coherente viene por la arboladura del Juan J- Síster. El barco es muy alto y su propia estructura hace de efecto 'vela', ello conjugado con el hecho de que la bocana del puerto malagueño no es precisamente amplia, crea una situación de riesgo que, según parece, el nuevo barco no es capaz de resolver con solvencia.

El problema tiene una segunda y poco venturosa parte: los días de levante son frecuentes en otoño e invierno, es decir, la contingencia del pasado 29 de octubre puede repetirse.

¿Solucionará el problema Trasmediterránea o estarán los pasajeros más abocados de lo normal a los retrasos en las llegadas?. Tiempo al tiempo.