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Unos 250 pasajeros tuvieron que soportar más de trece horas de barco en el trayecto de Melilla a Málaga

La calma del pasaje se acompasó con la celeridad del capitán del buque a la hora de comunicar las novedades del viaje

Publicada en MeliYa el 28 de octubre de 2006

Salvador Ramírez

Unos 250 pasajeros del Juan J. Síster que realizaban el trayecto Melilla-Málaga el viernes, 27 de octubre, se vieron obligados a invertir 13 horas hasta llegar a la capital de la Costa de Sol. ¿Motivo?: la embarcación no aguanta la fuerza de los vientos de levante en la bocana del puerto de Málaga. La altura del barco hace efecto 'viento' y no ofrece la estabilidad mínima exigible para la operación de atraque.

Los pasajeros de Transmediterránea no pudieron desembarcar antes de las 13.00 horas por lo que un trayecto de seis horas de duración se convirtió en más del doble. La calma del pasaje se acompasó con la celeridad del capitán del buque a la hora de comunicar las novedades del viaje.

Tanto la manga del barco como su altura se han convertido en un serio problemas para atracar en Málaga, por mucho que los remolcadores echen una mano para hacer posible el buen fin de las operaciones.

Lo cierto es que el Juan J. Síster, cuyas comodidades y servicio nadie puede puede poner en duda, va a tener graves problemas con vientos de costado. En nuestra edición del lunes ofreceremos un reportaje de la travesía del 27 de octubre, fecha en la que la naviera multiplicó por más de dos la duración de la travesía Melilla-Málaga.