Reportaje · Arqueología

Emana el primer barrio de la antigua civilización melillense

Los descubrimientos en Casa del Gobernador datan la Melilla urbanizada en el siglo III a.C.

Publicada en MeliYa el 21 de junio de 2006

Salvador Ramírez

El jardín de la Casa del Gobernador no sólo no ha perdido interés arqueológico sino que sigue arrojando datos fundamentales para conocer la fecha de construcción de las primeras casas de Melilla la Vieja. Está en juego nada más y nada menos que datar el primer barrio de la ciudad de Rusadir y confirmar una serie de pormenores conocidos pero mínimamente demostrados.

La quinta campaña de excavaciones que la Viceconsejería de Cultura de la Ciudad Autónoma lleva a cabo sigue alumbrando zonas opacas de la historia melillense. De la mano de Arqueosur, empresa que trabaja con los mejores avales de la Universidad de Málaga, Manuel Aragón y su equipo de trabajo están dejando las cosas bien claras: las primeras casas de Melilla se levantaron 300 años antes del nacimiento de Jesús de Nazaret.

Si la cuarta campaña se saldó con 50.000 hallazgos arqueológicos, la actual no le va a ir a la zaga. La estrategia de Aragón funciona: desechar lo reciente para descender a la veta arqueológica más valiosa de Melilla la Vieja. Gracias al acoso y derribo de elevaciones con menos de un siglo de antigüedad, se ha podido localizar, en una cuadrícula, una vivienda del siglo I a.C.

Por la misma razón, la eliminación de lo superfluo, se han localizado en el otro extremo de la parcela, restos del III a.C., restos cuya antigüedad se ha visto confirmada por la aparición de objetos coetáneos, como el ánfora del tipo Maña Pascual A4 de la que presume con razón el equipo de trabajo.

Estudiantes de Historia, bajo la dirección de Aragón y el propio Manuel, descienden cada mañana a cuatro metros de profundidad. A veces lo hacen con la paleta y el recogedor pero son las menos, lo normal es tirar de pico pala, precisamente para acabar con los obstáculos que la historia reciente interpone para el descubrimiento de lo añejo.

Lo que se ha encontrado en la zona ajardinada del palacio gubernamental son “de suma importancia para el conocimiento de la antigua ciudad de Rusaddir”, señala Aragón. Tanta importancia tiene que van a ser objeto de una “puesta en valor”, se van a musealizar, si así lo deciden los técnicos en la materia.

El conjunto urbanístico-arquitectónico que se excava muestra casas con suelos construidos a base de bolos de basalto, con puertas de entrada y muros de adobe. En esas estancias y por espacio no inferior a 200 años se fueron depositando restos arqueológicos “fruto de un uso cotidiano por parte de los rusadiritas que la habitaban”, explica el director de las excavaciones.

Lo que está por venir -por ello apuestan los responsables del proyecto- es conocer las entrañas del jardín, es decir, la primera edificación melillense, a través del descubrimiento de muros y estancias originales. Durante ese proceso aparecerán más restos y del estudio de los mismos se podrá saber -se va sabiendo ya- cómo vivían nuestros antepasados.

Las excavaciones de Casa del Gobernador tiene una importante concesión al factor humano. Todo el equipo que dirige Aragón, incluido el director, es de Melilla. Son jóvenes estudiantes que han encontrado trabajo en lo que más les gusta: la arqueología; y lo han encontrado en su tierra, Melilla.

Al amparo de las recientes campañas 50 estudiantes han realizado prácticas de excavación arqueológica bajo el auspicio de la Ciudad Autónoma y de cara al inminente verano 2006, 32 becarios, en diferentes tandas, se acercarán a las entrañas de la historia melillense.

Hay más: es preciso destacar la importancia del fomento y la potenciación de la investigación arqueológica, así como el cuidado y respeto por el patrimonio arqueológico. Este factor, entre otros, será relevante para que Melilla, como quieren sus rectores, llegue a ser Ciudad Patrimonio de la Humanidad.