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Ensenada de los Galápagos: ¿Quién le pone el cascabel al gato, Fernández Chacón o Juan José Imbroda?

El futuro inmediato de la zona costera enfrenta a las dos Administraciones

Publicada en MeliYa el 29 de mayo de 2006

Salvador Ramírez

Delegación del Gobierno y Ciudad Autónoma no se ponen de acuerdo en el estado de la Ensenada de los Galápagos y su futuro próximo. Mientras que el delegado del Gobierno, José Fernández Chacón, declara prácticamente terminadas las obras en la zona y destaca el acceso a la cala de la Alcazaba, Juan José Imbroda echa de menos la construcción de un dique semisumergido de contención, prometido, hace dos años, por el actual Gobierno central.

Los melillenses podrán contar con ambas calas -Galápagos y Alcazaba- este verano porque el Gobierno central finaliza las obras de acondicionamiento de cantil y las que evitan cualquier posible sobresalto por desprendimientos de los paños de muralla aledaños pero ¿Qué ocurre si no se construye el sugerido dique semisumergido horizontal?.

Imbroda lo tiene claro: vendrá un levante, de esos tan frecuentes en Melilla, y se cargará la playa. Experiencia hay al respecto y no sólo en las pequeñas calas cercanas al recinto amurallado sino en Los Cárabos y hasta en San Lorenzo, la franja más ancha de arena de las playas melillenses.

El dique que reclama el presidente de la Ciudad Autónoma es igual al construido en Los Cárabos. Sólo hay un problema técnico: salvar la canalización de fibra óptica que comunica a Melilla con la Península a efectos de líneas telefónicas pero la solución existe: la construcción de un cajón que salvaguarde los conductos submarinos.

Esta solución “acabaría con el efecto del levante” por ello el presidente de Melilla insta a la Delegación del Gobierno para que finalice el proyecto y construya el dique entre otras cosas porque “sin esa defensa, las obras realizadas en la zona no servirían para nada”.