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Establecimientos melillenses denuncian los perjuicios causados por el incomprensible y prolongado corte de suministro eléctrico
Inactividad, molestias para los clientes y nulas ventas presiden el episodio de la avería eléctrica
Publicada en MeliYa el 25 de mayo de 2006
MeliYa.com ha contactado con diferentes titulares de establecimientos para conocer de primera mano los primeros perjuicios de la avería que ha dejado a Melilla sin luz durante más de dos horas en la mañana del jueves.
Rubén es peluquero y no sólo ha estado dos horas 'parado' sino que se ha visto obligado a trasladar su agenda a días próximos, “no he podido atender, casi, a nadie”.
Peor, si cabe, es el efecto negativo en pastelerías. Los responsables de la Pastelería España han visto cómo algunos de sus productos se han perjudicado y, como señala su titular, José España, “tampoco hemos podido atender a ninguno de nuestros clientes ni elaborar los pedidos de nuestra agenda”.
Javier Soria es fotógrafo, depende totalmente del suministro eléctrico: “es una pena porque ni en mi establecimiento ni en los laboratorios que tratan mis encargos se ha podido trabajar y, aunque los clientes se hacen cargo del problema, el trastorno en el ritmo del trabajo es preocupante”.
Los responsables del Hotel Nacional, tocando otro sector productivo, se mostraban indignados: “no ha funcionado la central telefónica, ni la cafetería, ni el restaurante, es decir, estamos parados más de dos horas y éso para un hotel podemos decir que es grave y perjudicial”.
La lavanderías también se han visto negativamente afectadas por el apagón. Alí Mohamed, propietario de Everest se ha quedado con mucha ropa en el tambor de su máquina industrial: “esto significa dos horas de trabajo perdidas y vuelta a empezar, no hay quien comprenda cómo estas averías se han en el siglo XXI”.
La incidencia afecta a todos por igual, aunque se dan casos peculiares, como la tienda de regalos Andrea cuyos responsables, antes del restablecimiento del fluido tenían un problema añadido. “si no vuelve antes del mediodía, tendremos que comer en la tienda porque todo el sistema de cierre es eléctrico”.