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El propietario de Los Salazones irradia felicidad y agradecimiento por los cuatr

Francisco Benítez: "la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo la comparto con Pepi, mi mujer, y mis hijos, ellos la merecen tanto como pueda merecerla

"Se la brindo a Manuel Benítez Naranjo, mi padre, que está en el Cielo y que me enseñó a trabajar fuerte, con humildad y con corazón. Gracias al él la vida me ha sonreído, hemos crecido familia y negocio juntos y el nombre de Los Salazones ha trascendido a nivel nacional e internacional"

Publicada en InfoMelilla el 2 de diciembre de 2006

Salvador Ramírez

Es muy difícil conseguir que, aún siendo joven, el Gobierno nacional decida premiar a una persona con la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, como lo ha conseguido el melillense, por los cuatro costados, Francisco Benítez Muñoz.

Benítez con Victorino Marín y Pedro Javier Cáceres
Benítez con Victorino Marín y Pedro Javier Cáceres

Y, además, se trata de un proceso larguísimo a través del cual el Ministerio de Trabajo se asegura de la justicia de la concesión.

Benítez Muñoz ha recibido la noticia con gripe, pero tanto él como su mujer, Pepi, no han dudado en atender la llamada de InfoMelilla.com para ofrecer la primera entrevista tras la distinción nacional de la que ha sido objeto el dueño de Los Salazones.

-¿Qué siente en estos momentos aquel chiquillo que, con pantalones cortos, servía raciones de sardinas asadas en un barracón del Industrial?.[foto4]

-Me siento el hombre más feliz del mundo. El último año ha venido cargado de alegrías profesionales y familiares y la Medalla al Mérito del Trabajo, aunque algo me barruntaba, ha sido un hecho maravilloso que va a marcar mi vida y que me viene a dar la razón en algo que vengo practicando hace muchos años: el trabajo honrado, tenaz y entregado.

-Imaginamos que el teléfono echa humo y que no cesan las felicitaciones.

-Sí. En estos momentos se da cuenta uno la gran cantidad de amigos que te quieren y que se alegran de todo lo bueno que te ocurra, pero quiero dejar bien claro que la Medalla al Mérito del Trabajo la comparto con mi mujer, Pepi, y con mis hijos. Sin ellos y su sacrificio personal, seguro que el Gobierno no se acuerda de Paco Benítez.

-Ellos la comparten con usted pero ¿brinda esta distinción a alguien en particular?

-Claro que sí. Se la brindo a Manuel Benítez Naranjo, mi padre, que está en el Cielo y que me enseñó a trabajar fuerte, con humildad y con corazón. Gracias al él la vida me ha sonreído, hemos crecido familia y negocio juntos y el nombre de Los Salazones ha trascendido a nivel nacional e internacional. Él me inspiró de la misma forma que yo trato de inspirar a mis hijos.

-Recientemente recibía el Premio Sur como Melillense del Año, ahora la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo. Parece que la sociedad melillense y nacional están plenamente de acuerdo.

-No soy yo quien para decir si estos premios son justos o no pero han venido a mi casa y han encontrado mi corazón lleno de dicha y agradecimiento. Yo soy un hombre sencillo y estos acontecimientos me superan pero también me ayudan a seguir trabajando y mejorando como profesional porque sin los clientes de Los Salazones, sus comentarios y sus referencias, no habría recibido premios ni galardones. A ellos me debo y, como siempre, no les fallaré.

-El ministro de Trabajo, Jesús Caldera, prenderá de su pecho la condecoración. Todo un honor.

-Más vale que no me pregunte nada porque voy a estar como un flan. Todo un honor, por supuesto. No sé cuántos años estaré en activo, supongo que bastantes más, pero este momento marcará mi carrera y hasta mi vida.