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Frías desmiente las acusaciones de Interviú y asegura que todo obedece a un “entramado para desprestigiar al Gobierno local”

El consejero de Hacienda asegura que el reportaje ha sido publicado con algún interés por parte de alguien

Publicada en MeliYa el 23 de marzo de 2006

Carmen Gaona Sáez

Después de que ayer miércoles la portavoz del Grupo Socialista, Celia Sarompas, se hiciera eco del reportaje publicado por la revista Interviú sobre un nuevo y presunto asunto de corrupción en Melilla relacionado en esta ocasión con la adjudicación y la apertura de la discoteca “La Roca”, y tras comprobar que el mismo artículo hace referencia a la presunta relación en el asunto del consejero de Hacienda, Guillermo Frías, éste ha salido al paso para dejar desmentir todo lo dicho por la publicación y para dejar claro que, desde su punto de vista, todo obedece a un “entramado para desprestigiar al Gobierno local”.

Para comenzar, y con toda clase de documentación sobre el asunto en la mano, el consejero de Hacienda ha asegurado que la empresa adjudicataria del local ubicado en el Callejón del Moro, “Confection Trading S.L.”, no ha incumplido en ningún momento el pliego de condiciones al instalar una discoteca en el lugar, tal y como asegura la revista y el PSOE, ya que, según ha señalado, el citado pliego tan sólo dice que el local “podrá ser” dedicado a la actividad de restauración en la modalidad de mesón o similar, pero nunca lo impone como una obligación, con lo deja abierta la posibilidad de que la empresa adjudicataria decida dedicarlo a otros menesteres.

Del mismo modo, Guillermo Frías ha desmentido que, tal y como asegura la revista y confirmó posteriormente la portavoz socialista, la sociedad mercantil no estuviera constituida en el momento de la adjudicación del local, ya que mientras la concesión del recinto se realiza el 3 de octubre de 1997, la constitución de la mercantil figura con fecha de 26 de septiembre de 1997. Posteriomente, y una vez adjudicado el local en octubre de 1997, el 22 de octubre se firma el contrato de la concesión y la empresa procede al depósito de la fianza exigida que ascendía a 4.207 euros.

El consejero de Hacienda sigue explicando, y asegura que pasado un año desde la adjudicación del local, concretamente el 9 de octubre de 1998, la mercantil informa a la Ciudad Autónoma sobre las deficiencias que el recinto sufre y sobre los perjuicios que ello ha provocado a la empresa al no haber podido proceder a su apertura.

Tan sólo dos días después, la Ciudad Autónoma pide a sus servicio jurídicos que realicen un informe sobre el asunto, en el cual, pocos días después, se hacen eco de las citadas deficiencias y se deja claro que correrá a cargo de la empresa “los abonos de los suministros de agua, gas y electricidad, si bien la Ciudad entregará el local con las instalaciones ya acometidas y con los oportunos contadores individuales”. Fue por este motivo por el que, a instancia de los letrados que informaron sobre el asunto, se dejó claro que “no procedía instar a la resolución del contrato de arrendamiento, ya que es obligación de la Ciudad Autónoma como arrendadora la subsanación de las deficiencias de conformidad con el pliego de condiciones”.

Otro de los puntos en los que Frías asegura que miente la revista, es aquel en el que asegura que el asunto provocó un litigio entre la sociedad y el entonces consejero de Hacienda, Juan José Imbroda, debido a la falta de pagos por parte de la empresa adjudicataria de local. Según ha explicado Frías, no es cierto que la mercantil tuviera ninguna deuda en aquella época, ya que estuvo pagando las mensualidades establecidas en el contrato desde noviembre de 1997 hasta noviembre de 1999 a razón de 360,01 euros al mes, por lo que “Interviú miente cuando dice que hubo un litigio con Imbroda, jamás existió”.

Ya en el año 2000, concretamente el 31 de agosto como ha recordado, Frías y otro se los cuatro miembros de la sociedad, proceden a la venta de sus participaciones en la misma a Rafael Requena, por lo que “en esos momentos dejo de saber sobre la situación de la mercantil”. Desde entonces y hasta ahora, y e pesar de no estar vinculado ya a la mercantil, el consejero de Hacienda ha asegurado no haber firmado ningún documento ni haber participado en ningún Consejo de Gobierno donde se haya tratado algún asunto relacionado con ella.

En este sentido, y a pesar de que la revista Interviú deja claro que su relación con la empresa acabó en el año 2000, Guillermo Frías asegura no entender por qué desde el Partido Socialista se insiste en relacionarle con el asunto.

Transcurren cuatro años, ha dicho, y el 19 de septiembre la mercantil presentó un lucro cesante en el que, a la vista de no poder proceder a la apertura del local debido a la inexistencia de la oportuna licencia, reclama una fianza definitiva de 4.012 euros más el 2% del IPC, los dos años de alquiler abonados, los gastos de mantenimiento y limpieza y los gastos del material y puesta en funcionamiento de enseres, todo lo cual ascendía a 312.000 euros, “la cifra que aparece en el reportaje de Interviú”. Como consecuencia de ello, los servicios jurídicos de la Ciudad Autónoma determinan que procede la indemnización a la empresa por daños y perjuicios, aunque “la cantidad debía ser señalada por el personal que al servicio de esta corporación corresponda”.

Posteriormente, obedeciendo al informe de los servicios jurídicos, el 1 de febrero de 2005 la viceconsejera de Contratación, Ester Donoso, hace una propuesta, que es aprobada, de cesión del local anexo a la discoteca, que estaba vacío, y los aseos públicos, todo ello en compensación a la indemnización económica que la mercantil solicita a la Ciudad Autónoma, muy lejos, ha dicho, de la afirmación realizada por Interviú, que asegura que “yo firmé una indemnización cuantiosa a la mercantil”. Como consecuencia de ello, ha explicado el consejero, la empresa no ha recibido “ni un céntimo” de la Ciudad Autónoma.

Una vez aclarados todos los puntos y pasos dados desde la concesión del local hasta la actualidad, el consejero de Hacienda asegura estar convencido de que el reportaje publicado por Interviú no responde a una estrategia para vender más revistas, sino que forma parte de un “entramado que ha venido de la mano de alguien”. Muestra de ello, ha dicho, es la aparición en el reportaje de tres documentos que forman parte del expediente de adjudicación del local y por los que la revista, ha dicho, no se ha interesado en ningún momento. De ahí que considere probable que haya sido alguien de la ciudad el que les haya facilitado los documentos.

Del mismo modo, considera sospechosa la presencia hace unas semanas en Melilla de un fotógrafo de la revista Interviú y que, a pesar de haber estado presente en una de las ruedas de prensa de Celia Sarompas, en el reportaje no figura ninguna fotografía de ella.

Por todo ello, el consejero de Hacienda ha asegurado que, de momento, se reserva la posibilidad de emprender acciones jurídicas.