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Fundación Gaselec y Comandancia General deslumbran con una sublime exposición dedicada al Regimiento Alcántara

La organización rinde homenaje a los 350 años de historia de la unidad

Publicada en MeliYa el 29 de enero de 2006

Salvador Ramírez

El Arma de la Caballería implica sacrificio, velocidad y aprovechamiento, o explotación, del éxito. Son principios fundamentales que contienen todos los códices, es la primera lección que reciben los caballeros cadetes en todas las academias.

Gustavo Cabanillas, presidente de la Fundación Gaselec, hace gala de sacrificio, el inherente a la fundación, mantenimiento y progresión de una Fundación sin ánimo de lucro. La velocidad no es desconocida en el equipo de trabajo que dirige Victoria Baeza, a ritmo de vértigo se ha conseguido montar una muestra, la de Alcántara, ciertamente sublime.

El aprovechamiento o explotación del éxito. Bajo la recordada estela de la primera muestra del Antiguo Egipto, el impacto cultural de la Sala de Exposiciones de la Fundación Gaselec aprovecha sus referencias y garantiza el éxito de nuevas iniciativas.

En consecuencia, el presidente de la institución ha cumplido con los principios fundamentales del espíritu de la Caballería. De ahí que los 350 años del Regimiento Acorazado de Caballería número 10 de Melilla no haya podido recibir mejor homenaje.

La colaboración entre Comandancia General de Melilla y Fundación Gaselec ha dado sus frutos. En las magníficas instalaciones de la plaza de Don Rafael Fernández de Castro, decíamos el melillense puede encontrar sublime exposición militar, un alarde cultural para ensalzar la historia de aquellos hombres de Flandes, aquellos que se inmolaron en Annual, los actuales servidores de los escuadrones de carros de combate.

Templo Las tres plantas del 'templo' de Gaselec están dedicadas a Alcántara pero también a todo lo que se relacione con la Caballería. Colecciones de maquetas, algunas como la de los carros de combate, son propiedad particular del propio Cabanillas, una galería de entrada de litografías de Caballerías y caballeros realizada por Rafael Hernández Soler, deslumbrante y todo tipo de aportación histórica.

Los fondos de la exposición tienen variado origen pero, en este sentido, la colaboración de la Comandancia ha sido decisiva. El magnífico despliegue de armamento recorre el larguísimo trecho que va desde los primigenios sables y lanzas, hasta llegar a los componentes de los equinos de hoy, los carros de combates, que no tanques.

Uniformes, cascos, de granaderos y de dotaciones de carros, todo ello, se une a la documentación sobre figuras inolvidables de la Caballería Española como el teniente coronel Fernando Primo de Rivera, muerto junto a sus hombres en 1921, el general Manuel Fernández Silvestre, Cavalcanti y tantos mandos que engrosan el cuadro de honor del Arma.

Alcántara 350 años es una soberbia exposición que contentará a cualquier visitante. El investigador se topará con fuentes inagotables de elementos documentales y recreaciones ambientales. El mero espectador quedará admirado de los contenidos museísticos.

Rincones como el del herrador de caballos, o el despacho del coronel de Alcántara y el contenido de los expositores escrupulosamente iluminados trasladarán al visitante al maravilloso mundo de la Caballería.

La Fundación Gaselec se consolida creciendo hasta llegar a convertirse, como los propios políticos reconocen, en uno de los activos culturales de Melilla. El comandante general, Francisco Fernández Sánchez, y la consejera de Cultura, Simi Chocrón, junto con un entusiasmado grupo de melillenses pudieron comprobarlo el sábado noche.