Local · Medio ambiente

Guelaya denunciará el "aumento de la construcción desbocada" a la ministra Trujillo

A través de una recogida de firmas un plan de ordenación "más sostenible"

Publicada en MeliYa el 5 de enero de 2006

Redacción

Ante la próxima visita de la ministra de Vivienda, Guelaya-Ecologistas en Acción Melilla quiere hacer llegar a la ministra la “preocupación de muchos ciudadanos de Melilla ante el imparable aumento de la urbanización desbocada que se produce en nuestro territorio”.

Es por eso que aprovechará el lunes día 9 para presentar una recogida de firmas que se realizó el pasado año en relación a la elaboración del futuro Plan General de Ordenación Urbana, donde se solicita que el nuevo plan tenga un diseño más sostenible y que se mantenga un equilibrio entre las viviendas, las zonas verdes y el equipamiento.A través de una recogida de firmas un plan de ordenación "más sostenible".

Se solicita así mismo la “creación de un cinturón verde que rodee el casco urbano hasta el perímetro fronterizo y entre otras cosas se exige la participación de los ciudadanos dentro de la redacción del Plan General a través de los agentes sociales interesados”.

Y es que la situación en Melilla “dista mucho de ser sostenible. En los últimos años en nuestra ciudad se ha consumido más suelo que en cualquier época de su historia y el suelo que aún queda sin urbanizar, en su mayor parte está salpicado de escombreras, residuos y excavaciones ilegales, sentando la situación ideal para ser urbanizado y especulado en su totalidad”.

Negocio inmenso El negocio constructivo en Melilla “es inmenso, las multinacionales sacan enormes beneficios de obras aún sin una utilidad clara, y los constructores tienen permiso para destrozar el poco suelo libre que nos queda. La periferia de la ciudad está salpicada de negocios de la construcción donde en su suelo depositan áridos, excavan la tierra natural y vierten escombros y residuos ante la complacencia de las autoridades”.

Es incomprensible que siendo Melilla una ciudad limitada en su territorio, “no haya una gestión más adecuada de la construcción y del territorio. Se quiere expulsar a la naturaleza a golpe de excavadora y muros de cemento, modificando la ciudad con criterios exclusivamente técnicos, privando a los ciudadanos de su entorno, el medio natural, privándole de un elemento de bienestar y una fuente de actividades saludables”.

Se le solicitará además a la ministra que el “Estado conserve las competencias en urbanismo, ya que puede ser irresponsable dejar la última palabra en urbanismo a una pequeña administración local, la cual puede ser influenciable por parte del mundo especulativo de la construcción, donde en el cual todos sabemos que confluyen en este sector grandes capitales que en ocasiones provienen del blanqueo de capitales, y donde se ha demostrado que es la fuente de las mayores corrupciones políticas en España. El Estado puede garantizar mejor un blindaje hacia esas influencias al ser una administración más distanciada de las posibles presiones locales”.

Según datos del INE, Melilla tiene un 16 % de viviendas vacías, muy por encima de la media nacional, en una ciudad donde la población lleva disminuyendo progresivamente desde los años 70. “Y es que la solución de las viviendas no pasa necesariamente por ocupar más suelo y construir más bloques”.

Existen otras políticas más adecuadas para facilitar el acceso a la vivienda que aseguren un equilibrio en el entorno, como el “apoyo a la puesta en alquiler de viviendas vacías, la rehabilitación de viviendas, la construcción de viviendas en suelo cedido por el Ministerio de Defensa, que pueden asegurar además un entorno urbano con más zonas verdes y peatonales”.