Opinión · Medio ambiente

Guelaya no lo va a tolerar

Publicada en MeliYa el 19 de enero de 2006

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Manuel Soria, no del portal.

Manuel Soria

No lo toleramos

Los componentes de la asociación Guelaya-Ecologistas en Acción, nos hemos quedado perplejos al ver como en estos días un miembro de Gobierno de nuestra Administración Local, realizaba declaraciones públicas acerca de nosotros. Aún no nos podemos creer lo que ha sucedido, que unos vecinos de Melilla hayan podido ser insultados, vejados y maltratados públicamente por su propia administración que es la que en teoría debería ser la responsable de protegerlos y asegurar sus derechos sociales y civiles.

No vamos a aburrir con la cantidad de palabras de apoyo, de sentimiento solidario y de reconocimiento de nuestra labor de muchas entidades y ciudadanos, pero vamos a defendernos de los cobardes ataques personales que hemos sufrido en estos días. Nuestra asociación, como casi todas las asociaciones, no se trata más que de un grupo de vecinos o ciudadanos, con unas ideas comunes que se organizan para realizar actividades, exigir derechos y plantear cuestiones, tanto a la sociedad en general como a las administraciones públicas, dentro de las normas establecidas de convivencia en nuestra legislación y dentro del marco de un respeto y educación que todos nos debemos en una sociedad democrática.

Nuestra asociación en todas sus peticiones, denuncias o críticas nunca ha vertido insultos, descalificaciones o mentiras sobre ninguna persona miembro de ningún gobierno tanto local como estatal. Jamás citamos en nuestros comunicados públicos nombres de políticos ni siquiera siglas de partido, nuestras críticas van siempre dirigidas a políticas o a actuaciones concretas, siempre además explicando las razones e incluso dando alternativas. Nunca hemos recibido ninguna citación del juzgado como imputados en ninguna calumnia ni atentado al honor.

Actuando de esta manera siempre creímos que nadie, ninguna administración pública, partido, personaje político o particular podría salir públicamente a insultar, mentir o sembrar dudas de nuestra honestidad. Aunque, por supuesto, sí esperábamos que pudieran contestar a nuestras declaraciones con otras opiniones o aclaraciones rebatiéndonos nuestras ideas, siempre en el mismo marco de respeto y educación que nosotros habíamos iniciado.

No hemos entrado nunca en el lodazal político, porque aunque nos parezca bochornoso los insultos y bajezas que se cometen en el ámbito público político, parece ser algo asumido entre ellos y allá ellos en su marco en el que se desenvuelven. Sin embargo lo ocurrido en estos días es otra cosa.

Se trata de un hecho gravísimo que no se puede dejar pasar, sentaríamos un precedente que le puede ocurrir a cualquier otro ciudadano o grupo de ciudadanos dentro de nuestra ciudad: un empresario, un presidente de comunidad de vecinos, un club deportivo..., cualquier vecino de nuestra ciudad ante la exigencia de un derecho, la realización de una propuesta o la crítica constructiva puede ser vejado públicamente para que desista de su empeño.

Los políticos cuando están en el gobierno, son asimilados al personal funcionario, y tiene como mínimo las mismas obligaciones. No sería de recibo que un funcionario de una ventanilla tuviera un trato vejatorio con un administrado y sea sancionado por la administración, y sin embargo un político que cobra extraordinariamente más pueda realizar tratos vejatorios a un administrado además de forma pública y no ser sancionado.

Y es que el hecho está estudiado a conciencia para realizar el mayor daño posible. El gobierno busca entre sus miembros al personaje con menos escrúpulos, con más necesidad de notoriedad o más desocupado, para realizar las labores de insulto del gobierno. Sale un día a los medios de comunicación, no para contestar o rebatir un argumento de los ecologistas con ocasión de alguna declaración, no, simplemente para insultar.

Para insultar sobre esto y aquello y sobre asuntos absurdos, y en medio de los insultos para sembrar dudas sobre la utilización de una subvención, de la que evidentemente no tiene información alguna y de la que evidentemente no la concede su Consejería. Pues bien, en primer lugar afirma que el Ministerio de Medio Ambiente nos da la cantidad de 120.000 euros, como contrapartida a no se que cosa.

Luego corrige días después y dice que no fue esa cantidad sino que fue 13.690 y que no ha dicho que nos hayamos quedado con ningún dinero, pero que expliquemos su destino, todo ello en un tono soberbio e insultante, y sembrando dudas a la población en general, que no suele saber de la gestión de subvenciones, ni procedimientos administrativos.

En primer lugar, la Administración del Estado, independientemente del partido que lo gobierne, tiene un control de las subvenciones muy rígidas. Para optar a una subvención del Estado has de ser una asociación solvente, con experiencia, libre de cargas y el proyecto debe pasar por un órgano de selección en régimen de concurrencia con muchos otros proyectos de asociaciones de todo el Estado también solventes y con experiencia.

Cualquier cobro de cantidad requiere la ejecución del proyecto, la evaluación técnica por parte de un órgano técnico de la Secretaría de Estado y la comprobación financiera por parte de la Intervención del Estado, además de pasar por los controles de una consultora privada contratada al efecto.

No tenemos que dar explicaciones (ni vamos a darlas) a nadie más y mucho menos someternos a revisiones de quien en un momento dado diga que quiere explicaciones. Por ese motivo nosotros también tendríamos derecho a saber qué hace cada rato de su tiempo el citado sujeto ya que entre todos le pagamos la cantidad anual de 63.141 euros anuales, sin contar seguridad social, dietas, indemnizaciones, hoteles, etc.

Nosotros no recibimos dinero de ninguna entidad pública local, ni estatal que no pase por el filtro de la Ley de Subvenciones, y de ningún modo hacemos lo que hacen otras entidades sin ánimo de lucro de homenajear a políticos, ni darle medallas y condecoraciones para buscar sus favores.

Todo este asunto no nos hace más que fortalecernos en nuestras convicciones. Cuando en estos días hemos solicitado que el Estado no realice el traspaso de competencias del urbanismo porque queremos un mayor control, el hecho descrito nos da la razón, ya que como ciudadanos, no queremos que los señores que insultan a sus propios administrados tengan en sus manos más poder del que ya tienen.

Nos hubiera encantado que nuestra intervención a favor de otro tipo de urbanismo más sostenible hubiera desatado una discusión abierta e inteligente entre instituciones y ciudadanos, donde se hubieran planteado argumentos, testimonios, opiniones, planteamientos..., pero es imposible.

Parece que hemos abierto una caja de Pandora que no debíamos abrir, y que nos han soltado a los perros para que nos callemos. No sabemos cual va ser el siguiente paso que darán, si pasar a los insultos personales contra las personas que más se destaquen, si seguir mintiendo, seguir acusando de cosas absurdas..., no sabemos.

Lo que sí sabemos es que no tenemos miedo, somos ciudadanos honestos y no vamos a tolerar lo sucedido. Cualquier insulto o cualquier declaración que nos ponga en entredicho tendrá su respuesta. Y por supuesto esta última la perseguiremos hasta que tener del Gobierno de la Ciudad una disculpa oficial y una sanción al político. Independientemente de las medidas judiciales que podamos tomar en consecuencia.

Manuel Soria González Presidente de la Asociación Guelaya-Ecologistas en Acción Melilla