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Jiménez Bárcenas pide "tenacidad y creatividad" a los cristianos melillenses e Imbroda realiza un alegato por la convivencia

La Purísima Concepción congrega a medio millar de melillenses para honrar a la patrona de la ciudad, la Virgen de la Victoria

Publicada en MeliYa el 8 de septiembre de 2006

Salvador Ramírez

El flamante vicario episcopal de Melilla, Manuel Jiménez Bárcenas, ha pedido a la Virgen de la Victoria ayuda para que los melillenses sean, como recomendó el patrón de la ciudad, San Francisco de Asís, cristianos con “tenacidad y creatividad”.

El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, genuflexo, como orienta la tradición de alcaides de siglos anteriores, ha realizado un alegado de convivencia entre todas las culturas de la ciudad, dentro de un pueblo con futuro de tolerancia y solidaridad.

Han sido los dos mensajes del 8 de septiembre, festividad de la Virgen de la Victoria, Patrona de Melilla y de Málaga, pero, en el caso de la ciudad africana, coronada y Alcaldesa Perpetua. De hecho el bastón de mando forma parte de la iconografía melillense.

El representante del Obispado de Málaga, Manuel Jiménez, ha oficiado la solemne liturgia de conmemoración, una misa concelebrada por todos los sacerdotes de la ciudad entre los que destacaron el obispo emérito, Ramón Buxarrais, y Fernando de Linares, último capuchino de Melilla y Defensor de su Patrimonio, encargado de dar lectura al Evangelio, como cada año relativo a la genealogía de Jesús de Nazaret, descendiente directo de Abraham y David.

Los cánticos han sido interpretados por la Coral dse la Escuela de Música acompañada por una selección de profesores de la misma institución y, en la parroquia de la Purísima Concepción de Melilla la Vieja se han dado cita las primeras autoridades civiles y militares de Melilla, atendiendo a la convocatoria de la Congregación de la Virgen de la Victoria.

Manuel Jiménez, citando a San Agustín, ha descrito el ciclo vital como “difícil y sacrificado”. Incluso a los grandes personajes de las cristiandad no les resultó fácil avanzar en sus propias vidas: “ni la Virgen ni Jesús estuvieron precisamente exentos de una vida llena de sacrificios”.

El vicario episcopal ha recomendado lucha “porque en Dios siempre está la victoria” y, refiriéndose a mensajes del propio obispo, Antonio Dorado Soto, no ha dudado en criticar temas como la violencia y el aborto.

La solemne celebración litúrgica se ha cerrado con las ofrendas florales que diferentes instituciones han realizado a la Patrona de Melilla que, antes del ceremonial, abandonó su camarilla para situarse en el atrio del tempo más antiguo de la ciudad.