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Tras la polémica suscitada en los últimos días
La Autoridad Portuaria recuerda que la Marina Mercante es el único órgano competente para determinar las características de los remolcadores
Así, asegura que el problema planteado con la operatividad del Juan J. Sister tendrá que ser resuelto por este organismo
Publicada en InfoMelilla el 24 de noviembre de 2006
La Dirección General de Marina Mercante es el único órgano responsable, a través de sus respectivas Capitanías Marítimas, del establecimiento de los criterios técnicos y las características de los remolcadores que operan en los puertos de interés general, entre los que se encuentra el de la Ciudad Autónoma de Melilla. Así lo ha asegurado la Autoridad Portuaria, que ha dejado claro de esta manera que será este organismo, dependiente del Ministerio de Fomento y en consecuencia de la Delegación del Gobierno de la Ciudad, el que deberá adoptar cualquier decisión en relación al cambio de remolcadores para garantizar la operatividad del buque Juan J. Sister en condiciones adversas de meteorología.
La Autoridad Portuaria ha dejado claro que sería en el momento en el que la Dirección General de Marina Mercante estableciera las características de los remolcadores adecuados para el atraque de este ferry, cuando ella exigiría al operador el cambio de sus barcos de remolque “y nunca antes”.
En la actualidad, el operador de los remolques ostenta una licencia para operar, tal y como prevé la Ley de Puertos, y las empresas interesadas en prestar este servicio solicitan siempre la licencia correspondiente a la Autoridad Portuaria, “por lo que no existe ningún contrato específico con estos operadores”. No obstante, Puertos del Estado “está pendiente en fechas próximas de aprobar las prescripciones técnicas de los pliegos reguladores de los servicios portuarios básicos, entre los que se encuentra el remolque”.
La Autoridad Portuaria de Melilla quiere matizar así las desinformadas manifestaciones del PSME-PSOE en relación a los problemas de atraque del barco Juan J.Sister, que “provocan una confusión interesada sobre las competencias de cada organismo en relación a este asunto y además contradicen a la Asociación de Prácticos, cuya posición fue clara y ya expresó la necesidad de sustitución de los actuales remolcadores”.
La Autoridad Portuaria rechaza también las declaraciones “tendenciosas” sobre la gestión del Puerto de Melilla, porque “los barcos son los que deben adaptarse a los puertos y nunca al revés, como si una persona tuviera que operarse una pierna para poder calzarse un zapato”.
Fruto de esa misma “desinformación, incapacidad y simplismo” a la hora de abordar rigurosamente asuntos de especial complejidad técnica, el PSME-PSOE debería conocer por qué pueden atracar en el Puerto de Melilla cruceros de gran calado y sin embargo se plantean dificultades para las operaciones del Juan J. Sister. En este sentido, el ente portuario ha recordado que la actual embarcación que realiza la línea entre Melilla y Málaga y viceversa alcanza “sólo un calado de seis metros en condiciones de máxima ocupación de su bodega pero ni siquiera viajando al límite de ocupación de sus plazas para personas”. Teniendo en cuenta que esta circunstancia de máxima ocupación de la bodega se produce en pocas ocasiones, el calado real del barco “es escasamente superior a los cuatro metros, por lo que su inestabilidad es también menor ante situaciones de fuertes vientos, obligando a la utilización de remolcadores distintos como se ha planteado”.