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La costa marroquí cercana a Melilla se ha convertido en una lanzadera de pateras que buscan las costas almeriense y granadina
Más de 300 inmigrantes ilegales procedentes de Marruecos han conseguido llegar a Motril, Almería y Garrucha
Publicada en MeliYa el 23 de septiembre de 2006
En las últimas fechas han llegado más de 20 pateras a las costas de Almería, con casi 300 inmigrantes magrebíes, mientras que en las costas canarias sigue el flujo de inmigrantes, con lo que el número de irregulares llegados al archipiélago se acerca peligrosamente a la cifra de 10.000 personas, cota inadmisible para los recursos de asistencia de Canarias.
La persistente llegada de embarcaciones a zonas como Almería, Garrucha y la franja costera granadina de Motril tienen un indiscutible origen: el litoral marroquí cercano a Melilla. La colaboración del país vecino, en este sentido, dista mucho de ser lo eficaz que proclaman las autoridades españolas.
Cerca de Melilla, a 40 kilómetros, se sitúa Cabo de Agua, una localidad costera localizada frente a las Islas Chafarinas, base de partida de un buen número de pateras. Cualquier visitante que se acerca al pueblo marroquí puede observar, sin dificultad, cómo al margen derecho de la nueva carretera que conduce a Cabo del Agua, se aglomeran pateras de reciente construcción, preparadas para su salida o para el traslado a zonas colindantes más reservadas a las vistas de la Gendarmería o los curiosos.
Alhucemas A 150 kilómetros de la ciudad española se encuentra la bahía de Alhucemas, ciudad eminentemente turística, cuyos alrededores se han convertido en los dos últimos años en punto de salida de embarcaciones con inmigrantes ilegales de origen magrebí.
Las inmediaciones de Saidía, provincia de Oujda, limítrofe con la frontera entre Marruecos y Argelia acogen a otro de los 'puntos calientes' de la inmigración ilegal que busca en las costas cercanas a Almería el desembarco ideal.
Resulta imposible que desde Melilla pueda zarpar una embarcación de estas características por el severo control de costas que realiza la Guardia Civil pero no así desde puntos costeros perfectamente localizados.
La colaboración que Marruecos presta en materia de lucha contra la inmigración ilegal parece quedarse estancada en los puntos fronterizos con Melilla -Beni Enzar, Barrio Chino, Farhana y Mari Huari- así como en los 9,5 kilómetros fronterizos pero, en cuestión de costas, el vecino reino alauí tiene mucho que decir y España mucho que reclamar.