Local

La llegada ilegal de menores marroquíes embarazadas a Melilla se cuatriplica en los últimos meses

María Antonia Garbín ordena una investigación del fenómeno y lo participa a diversas instituciones

Publicada en MeliYa el 13 de marzo de 2006

Salvador Ramírez

La llegada a Melilla de menores marroquíes embarazadas se ha cuatriplicado en los últimos meses y el hecho preocupa a los responsables de Bienestar Social hasta el punto de iniciar una investigación del fenómeno para erradicarlo de forma urgente. La noticia fue ofrecida, en exclusiva por el diario Melilla Hoy el pasado fin de semana y confirmada por la máxima responsable del área, María Antonia Garbín en comparecencia de prensa.

Siempre han llegado menores marroquíes encintas a Melilla pero lo hacían con una frecuencia de una al mes por término medio. En los últimos tiempos han entrado cuatro marroquíes embarazadas, la menor de 15 años y la mayor de 17 y a punto de dar a luz.

“Cada seis meses hay una novedad”, señala Garbín para referirse al nuevo fenómeno. Si hace casi un año saltaban las alarmas de Bienestar Social por el abandono en Melilla de menores marroquíes discapacitados físicos y psíquicos, no lo han hecho menos con el problema de las menores embarazadas.

¿Una nueva forma de explotación de las mafias de inmigración ilegal?. La prudencia de la consejera de Bienestar Social le impide consideraciones taxativas pero “desde la Ciudad Autónoma se ha ordenado una investigación para conocer mejor los orígenes de estas llegadas, esto no es habitual”.

Familiares Todo lo que se sabe hasta el momento es que hay una marroquí embarazada de 15 años de edad, otra se dedica a la prostitución -17 años- y alguna podría tener familiares en la propia ciudad melillense que propician la llegada con vocación de estabilidad residencial.

El problema trasciende a la mera prestación asistencial sanitaria para derivar en los vericuetos de la Justicia, con el Código Civil de por medio. Esas menores, cuando den a luz, inscribirán a sus criaturas en el Registro Civil de Melilla: ¿Existe un derecho inherente a la nacionalidad o, al menos, a la residencia legal en España por ese nacimiento?, ¿esos derechos potenciales son extrapolables a la madre adolescente marroquí?.

Expertos letrados de Derecho Civil consultados por MeliYa.com creen que el nacimiento, seguido de una estancia en Melilla de dos años, da derecha al bebé a obtener la nacionalidad española y que, si la madre no lo cede en su momento, en calidad de tutela para posterior adopción, a la Ciudad Autónoma, cualquier magistratura de lo Civil concedería residencia legal a la progenitora.

De momento, estas criaturas y sus madres cuentan con “el acogimiento” que va a prestarles la Consejería de Bienestar Social. Si se reclama la madre, vivirá con el niño hasta que ésta cumpla 18 años, obtenga la mayoría de edad y, en su caso, se le instruya un expediente de expulsión del territorio nacional.

Si, por el contrario, la menor cede al bebé, tiene garantizada la adopción en acogimiento en el seno de una familia española. María Antonia Garbín sabe que, por la novedad del fenómeno, pueden darse las más variadas circunstancias y por ello es partidaria de “trasladar esta problemática a otras instituciones de la ciudad”.

Sin duda, entre estas instituciones está la Jefatura Superior de Policía, la Delegación del Gobierno y el Decanato de Jueces. “No lo vamos a consentir”, señala a este portal María Antonia Garbín Espigares, dando tácitamente por sentado que hay alguna organización en el telón de fondo del problema y que el embarazo precoz de marroquíes puede ser otro pulso que el mundo de la inmigración ilegal echa a Melilla.