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La negativa tecnología de la tristemente famosa terminal T-4 del aeropuerto Madrid-Barajas, causante de la suspensión Melilla-Leganés
El equipaje de la expedición madrileña no llegó en la jornada del domingo junto al resto de bultos procedentes de dicho vuelo con Madrid
Publicada en MeliYa el 2 de abril de 2006
Como dice el refrán, este domingo, nos quedamos todos, pues eso, “compuestos y sin novia” o lo que es lo mismo tratándose de fútbol, que nos quedamos sin poder ver un partido que prometía, que a priori al menos se presentaba muy interesante por aquello de que tras tres derrotas consecutivas todos queríamos ver cuál sería la reacción de los de Albacete Anquela ante el conjunto madrileño del Club Deportivo Leganés y sobre todo, porque la tarde, el mejor aspecto del terreno de juego respecto a su césped y el ambiente en general, así nos lo hacía ver.
Pero no pudo ser y finalmente, en este caso no por la climatología, sí por la tecnología, lo cierto es que el equipaje de la expedición del conjunto madrileño, al menos en la jornada del domingo, no llegaría jamás a su destino, habiéndose quedado en Madrid, justamente en la famosa y triste T-4 del aeropuerto de Madrid-Barajas, no siendo ésta la vez primera que algo similar sucede, dejando a una determinada expedición o simplemente viajeros, literalmente tirados en su punto de destino.
Como muestra nuestro reportaje gráfico, la historia del domingo por la tarde centrada en dicho partido ha sido bastante fácil.
De entrada por parte unionista se le ha dado todo tipo de facilidades a los madrileños para que pudieran tener una equipación así como botas y medias para poder disputar el encuentro, pero lo cierto es que los jugadores argumentaron que lo de la equipación les valía, pero que las botas eran un utensilio muy personal y que no aceptaban jugar con las que no fuesen suyas, incluso se les puso a disposición un establecimiento local para que adquiriesen botas nuevas, a lo que se negaron los componentes d ella plantilla madrileña, dentro de la mas pura lógica, ya que unas botas nuevas lo único que pueden hacer son múltiples rozaduras.
Incluso a las cinco en punto de la tarde, un directivo unionista acompañó al aeropuerto tanto al jefe de expedición del Leganés, Juan rojo, así como al utillero del equipo, porque corrió el rumor de que los bultos con las equipaciones completas pudieran haber llegado en dicho vuelo procedente de Madrid.
No fue así y a la vuelta de nuevo al estadio “Alvarez Claro”, se daría ya al colegiado de turno, Javier Moratilla Dionisio, la notificación de tal hecho, por lo que se decidió que el encuentro quedaba suspendido definitivamente.
Jugadores de ambos conjuntos merodeaban junto al rectángulo de juego y donde intercambiaron impresiones sobre lo sucedido pero lo cierto es que tanto Melilla como Leganés tendrán que ponerse de acuerdo o bien para buscar una fecha idónea para el desarrollo del mismo o bien caso de que no se llegase a tal acuerdo, que la propia Federación fuese la que tuviese que buscarla, algo que no creemos se dé ya que hubo en todo momento un entente muy cordial entre los representantes de ambos clubes.
Lo dicho, no hubo este domingo partido, el Melilla se quedó sin poder jugar así como el Leganés y los aficionados sin presenciar la evolución de su equipo.
¡En fin la dichosa tecnología, otra vez será!