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Los comerciantes de Pablo Vallescá piden a Ramón Gavilán soluciones a los problemas derivados por el retraso en las obras
Tras 42 días de cierre del vial se acumulan los perjuicios de explotación y las molestias a los establecimientos
Publicada en MeliYa el 6 de junio de 2006
A los comerciantes del tramo de la calle Pablo Vallescá, que es objeto de obras de cara a su peatonalización parcial, se le acaba la paciencia. Tras 43 días de cierre, los perjuicios no han hecho sino acumularse en sus explotaciones, tanto en ventas como en las molestias que causan las obras de remodelación del vial.
Por ello se han decidido a contactar con las autoridades autonómicas para, en primer lugar, conocer cuál va a ser la duración exacta de las obras y, en segundo término, exponer el problema comercial que les afecta.
Ya han comentado el problema con el viceconsejero de Turismo, Javier Mateo, promotor de la idea de mejorar el vial debido, sobre todo, a la presencia de dos establecimientos hoteleros, y con el Gabinete del presidente de Melilla, Juan José Imbroda.
A las 11.30 de la mañana del martes les recibe el consejero de Medio Ambiente, Ramón Gavilán, quien, al margen de escucharles, les va a dar puntual información sobre el desarrollo del proyecto urbanístico.
Los problemas causados no ya sólo en la calle cerrada al tráfico sino en sus inmediaciones, han reducido el tránsito de melillenses y visitantes a un tramo que vive, mayoritariamente, de las ventas de bazar, aunque también hay un establecimiento de hostelería y un comercio de comestibles.
Junto a la tardanza de las obras, están las molestias. El asfalto ha sido levantado en su totalidad y el polvo entra en todos los establecimientos. Objetos de decoración, aparatos electrónicos y hasta fruta y verduras padecen a diario los efectos nocivos de la obra, de manera que los titulares de los comercios se ven obligados a limpiar varias veces al día el material expuesto.
Los comerciantes de Pablo Vallescá se quejan del ritmo de los trabajos: “se nos dijo que la obra tenía un plazo de tres meses y estuvimos dispuestos a hacer el sacrificio pero es que al cabo de más de 40 días, lo único que se ha hecho ha sido levantar la capa de hormigón y hay días en los que vienen a trabajar uno o dos obreros”.
La inminente llegada del verano también preocupa a los titulares de establecimientos: “nosotros trabajamos fuerte en los meses de verano principalmente pero ya podemos ver que este verano vamos a tener la calle levantada y las ventas se van a resentir, por ello vamos donde debemos, a la Ciudad Autónoma, la promotora de las obras, para encontrar soluciones a esta difícil situación”, señala a MeliYa.Com Rachid Abdeselam, uno de los afectados por los trabajos.