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Los populares melillenses creen que la inflación y los desequilibrios retrotraen la economía a la crítica situación de 1995
Y "lo peor está por venir" porque la escalada del precio del petróleo no está reflejada en los precios
Publicada en MeliYa el 14 de mayo de 2006
Redacción
El Partido Popular de Melilla asegura que “en materia de inflación y desequilibrios de la economía hemos retrocedido diez años”.
José María López Bueno, secretario de Desarrollo Económico, ha puesto en evidencia este hecho tras confirmarse por cuarto mes consecutivo una tasa de inflación en torno al 4 por ciento, situación nunca vista desde el año 1995.
Una inflación subyacente por encima del 3 por ciento convierte este tema en un problema estructural de difícil solución contra el que hace tiempo tenía que haber actuado el Gobierno. Asimismo, el PP advierte que lo peor está por venir porque el elevado precio del petróleo no está todavía reflejado en los precios.
El secretario de Desarrollo Económico del Partido Popular de Melilla ha señalado que “la inflación es negativa, afecta a todos, pero especialmente a los bolsillos más débiles”. Como ejemplo, ha subrayado las espectaculares subidas de productos tan básicos como las patatas y el aceite.
En este sentido, ha destacado que “los trabajadores asalariados de este país, se encuentran en una encrucijada inaceptable. O bien recuperan poder adquisitivo poniendo en peligro la competitividad de sus empresas y su puesto de trabajo, o bien dejan que la inflación les empobrezca”.
Por otro lado, López Bueno ha insistido en que “si bien es verdad que a corto plazo el Gobierno se beneficia de una alta inflación que le permite recaudar más, perjudica a los consumidores, a los asalariados, a los ahorradores, a prácticamente todo el mundo”.
Por esta razón, ha instado al Ejecutivo a que cambien, de una vez por todas, el orden de prioridades que, en estos momentos, son la inflación, el paro y asegurar la competitividad de las empresas españolas.
El PP viene denunciado mes tras mes esta situación, sin que se perciba una actitud activa y preocupada del Gobierno de Rodríguez Zapatero, que malgasta sus energías en temas que no ayudan en nada a promover el bienestar de los españoles.