Local · Sociedad

Melilla rinde homenaje a los mejores valedores de su patrimonio social, cultural e histórico

Fray Fernando Linares se convierte en el Protector del Patrimonio Cultural Melillense

Publicada en MeliYa el 27 de junio de 2006

S. Ramírez

La Ciudad Autónoma ha hecho entrega de las Placas de Mérito Social, a propuesta de la Consejería de Cultura, a José María Antón, la hermana Eucaristía y Cáritas Interparroquial en el curso de un acto solemne celebrado en el Salón Dorado del Palacio de la Asamblea.

En el mismo acto, presidido por Juan José Imbroda, ha recibido el título de Protector del Patrimonio Cultural Melillense fray Fernando Linares Fernández, último responsable de la Orden Capuchina en la ciudad.

José María Antón, reputado catedrático de Literatura, se ha caracterizado no sólo en el ámbito de la docencia sino en el mundo de la cultura melillense con casi cuatro décadas a la dirección del Grupo de Teatro Concord a lo largo de las cuales ha conseguido galardones nacionales.

A propuesta de Coalición por Melilla, Antón Andrés atesora una cantidad de méritos más que suficientes para justificar el galardón, incluida su labor de investigación para potenciar y facilitar la enseñanza de la Gramática.

En el caso de la hermana Eucaristía fue la viceconsejera de Festejos, Carmina San Martín la encargada de proponer la distinción. Eucaristía lleva más de medio siglo con los hábitos de la orden de María Inmaculada, 21 de ellos en Melilla.

La religiosa ha destacado por su incansable labor por la integración laboral de la mujer melillense y por la constante ayuda prestada a las familias más necesitadas, especialmente a las que residen en la barriada del Monte de María Cristina.

Fue el grupo PP-UPM el encargado de proponer la candidatura de Cáritas Interparroquial por su asistencia social a necesitados, ayudas a familias en situación de pobreza y su lucha contra la exclusión social de cualquier índole, a lo largo de 30 años y sin tener en cuenta credos o procedencias.

Fray Fernando de Linares ha sido el último guardián del Convento de San Francisco de Asís en Melilla y ha desarrollado a lo largo de más de 35 años una férrea defensa del patrimonio histórico y religioso depositado en la Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción y Convento de los Capuchinos.