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Niños diabéticos de la ciudad aprenden a cuidar sus pies, zona del cuerpo especialmente afectada por los síntomas de la enfermedad

La nueva iniciativa de Adimel persevera en la campaña de conseguir la mejor calidad de vida de los más pequeños

Publicada en MeliYa el 11 de marzo de 2006

Salvador Ramírez

La Asociación de Diabéticos de Melilla (ADIMEL) ha dado otro nuevo paso en el sendero de concienciar a los pequeños diabéticos melillenses para conocer su enfermedad, desdramatizar su dolencia y saber que, con la diabetes, se puede alcanzar la misma calidad de vida que un niño normal.

En esta ocasión los expertos colaboradores con la institución que preside Joaquín Rosa, han abordado los cuidados del pie diabético y explicado el decálogo de medidas de cuidado sanitario necesarias para evitar una degradación de la enfermedad en esta zona del cuerpo humano.

Nuevamente, la doctora Celia Bueno Hernández y su esposo, Manuel Dapena Lojo, ATS, se emplearon a fondo con una decena de niños diabéticos y familiares que colmaron la capacidad de la sede de la asociación en Ciudad de Málaga. Tal fue el interés despertado que el consejero de Educación, Antonio Miranda, en representación de Juan José Imbroda, no dudó en participar en la charla informativa y las demostraciones prácticas llevadas a cargo por ambos profesionales de la salud.

Como recordó la doctora Bueno, el cuidado de los pies es muy importante y, mucho más, en el diabético por cuanto, debido a la disminución de la sensibilidad, con p sin la coexistencia de déficit sanguíneo, se puede producir una ulceración y ésta se puede prevenir dependiendo del grado de conocimientos del paciente referidos a la limpieza, la hidratación y el calzado.

Mientras Celia Bueno, ayudada por un niño diabético, repasaba el decálogo de precauciones, Maunel Dapena se empleaba a fondo en el manejo correcto del botiquín del pie diabético, un recurso técnico fundamental para mejorar el estado de salud.

Hay que examinar todos los días los pies, la planta, las uñas y entre los dedos, hay que lavarse -obvio parece decirlo- todos los días los pies con jabón neutro. Si se utiliza crema hidratante no se debe extender entre los dedos y hay que cuidar el estado de las uñas, preferiblemente con lima de cartón.

Queda abolido el uso de tijeras u objetos metálicos para remediar heridas o ampollas y no se debe aplicar calor o frío directamente a los pies. Es recomendable el uso de calcetines y medias de algodón o lana y, en líneas generales, el calzado debe ser cómodo, de cuero, puntera redondeada y con sujeción de velcro o cordones.

Los profesionales de la salud presentes en Adimel también recomiendan dejar de fumar y reclamar al equipo sanitario que le atiende normalmente, una revisión anual del estado de los pies.