Local

Antonio Caparrós sigue 'dando guerra' en la provincia malagueña

Paco Gámez representa en la Costa del Sol un monólogo que pone en boca del Gran Jefe Seattle todo un alegato a la ecología

La obra de Jábega, dirigida por Antonio Caparrós, ha visitado centros docentes e instituciones socio-culturales

Publicada en InfoMelilla el 19 de noviembre de 2006

Paco Gámez Pérez

Por los años 1854-1855, el gran Caudillo de Washington Mr Franklin Pierce, ordenó reunir a las tribus indias para, supuestamente, comprarles las tierras donde ellos habitaban, a esta propuesta contestó el anciano Jefe Seattle: ¿cómo podéis comprar el cielo o el calor de la tierra?, no son nuestros los reflejos del agua ni el frescor del aire, ¿cómo podrían ser comprados? (...), y así una larga alocución, meditada y bien expresada, dentro de la cultura suwamish, y el desconocimiento de la lengua anglosajona, pero que a buen entendedor pocas palabras le basta.

A caballo
A caballo

Descubrimos en su mensaje, todo el amor que le dieron ellos a la naturaleza y que el “hombre de piel blanca” poco le interesa y poco hace para su conservación y mantenimiento. Eso ya argumentaba este viejo indio en aquel pasado siglo y que al parecer tenía una gran visión de futuro, conocedor del mal uso que nosotros, “hombres de piel blanca” daríamos a cuantas tierras ocupáramos, ya que para ellos, indios de América, eran sagradas. No podemos esquivar la mirada a cuantos males medio ambientales nos acechan y otros que ya tenemos y con ellos convivimos.

Un momento de la obra
Un momento de la obra

El Jefe Seattle, decía que a los ríos deberíamos tratarlos con el corazón, y vemos los resultados que no son otros que contaminación, vertidos químicos incontrolados, vertederos de todo tipo de objetos, cristales, plásticos y demás.

Decía el Indio Seattle, que la sabia de los árboles llevan recuerdos del hombre de piel roja, y nosotros, “hombres de piel blanca”, poco cuido le hemos dado y damos, ya que las grandes superficies de árboles (bosques) cada día desaparecen a un ritmo vertiginoso, cuando no es por la tala de estos, son los incendios, el despliegue de maquinarias para urbanizaciones de lujo (segunda o tercera vivienda) y el largo etc. de la industria maderera.

Decía tantas verdades este viejo piel roja, que el final de las tribus es conocido por todos nosotros, mataron sus búfalos, le desviaron cauces de ríos, y lo tuvieron cercado hasta la firma obligada de ese tratado impresentable, y llevarlos a la reserva que a tal fin los gobernantes de aquellas tierras decidieron su ubicación.

El Grupo de Teatro Jábega de Málaga, se ha atrevido acercar este monólogo, a los distintos Institutos de Fuengirola, todo un acierto, como acertado el decorado e imágenes que ya de por si solas hablan de cuanto a nuestro planeta Tierra le estamos haciendo. Certera y ambiciosa la puesta en escena, que nuestro amigo Antonio Caparrós, Director del mencionado Grupo de Teatro, ha dirigido con un magnifico acierto, me honro en decirles que contó con mi persona para asumir este personaje, Seattle, así ha sido y confieso que me ha hecho meditar muchísimo, hasta el punto de preguntarme, en el plano individual, ¿Qué podría hacer para evitar el desenlace final?.

Los Grupos de Ecologistas que últimamente poco se les oyen, tendrán que decir algo al respecto, y, sobre todo buscar el consenso ciudadano (gobernantes) para una mejor distribución del suelo sin perjuicio del Medio Ambiente.

Melilla, no puede quedarse al margen, y me consta que desde los distintos organismos medioambientales trabajan para la conservación del mismo, cierto que los plazos para verlos realizados son de largos años, ahora conocemos el semillaje, confiemos que próximas generaciones vean los bosques que nosotros hoy les plantamos. Saludos cordiales, Buenos días