Local · Vivienda

La Ciudad cree que la propuesta de convenio de Vivienda del Estado le plantea un "chantaje"

El portavoz del Gobierno local cree que la propuesta “está plagada de disparates”

Publicada en MeliYa el 8 de octubre de 2006

Carmen Gaona Sáez

El portavoz del Gobierno de Melilla, Daniel Conesa, asegura que la propuesta de convenio de Vivienda realizada por el Gobierno central esta semana plantea un “chantaje” a la Ciudad Autónoma, ya que, según ha explicado, supedita la construcción de 600 nuevas viviendas por parte del Estado a la construcción asímismo de otras 600 viviendas por parte del Ejecutivo melillense.

Conesa, que ha asegurado que esa misma cláusula no aparece en el borrador de convenio entregado a Ceuta, considera que la propuesta realizada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero no es solo “negativa”, sino que “está plagada de disparates” hasta tal punto que “cuando leemos el contenido da la impresión de que alguien ha enloquecido en la redacción del texto”.

El portavoz del Gobierno ha dejado claro que la propuesta de tercer convenio de Vivienda, además de llegar “tarde y mal”, lo hace con un contenido “antisocial” impropio, ha dicho, de un Gobierno que se hace llamar de izquierdas.

Sobre el supuesto “chantaje” que el Estado, a través del Ministerio de la Vivienda, realiza a la Ciudad Autónoma, Daniel Conesa asegura que “la cuestión más esperpéntica” es que solicita la construcción de 600 viviendas por parte del Gobierno local con el dinero recaudado con la venta de las viviendas de los anteriores convenios.

En este sentido, el portavoz del Gobierno ha pedido al Estado que explique a qué dinero se refiere, y le ha recordado que la mayor parte de las viviendas construidas con anterioridad “se han vendido a unos precios que no cubren ni el cincuenta por ciento del coste de la vivienda, y encima ese cincuento por ciento lo recuperamos a 20 o 25 años”.

Para Conesa, que considera lo planteado por el Estado como un “disparate”, cree que se trata de una “tomadura de pelo” por parte del Gobierno socialista que, con esta nueva actuación, “está demostrando que su preocupación por el desarrollo de Melilla es poca por no decir nula”.