Opinión
Plan de Acción para Melilla
Publicada en MeliYa el 12 de enero de 2006
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de José Manuel Pérez Avilés, no del portal.
Desde la última década del pasado siglo XX, en la situación internacional, en la Unión Europea, en España y en Melilla y su escenario inmediato, se han producido cambios importantes que requieren nuevas políticas públicas, o, si se prefiere, una puesta al día de políticas públicas con las adecuadas revisiones y actualizaciones necesarias para poder dar respuesta a esas nuevas realidades y a esas nuevas necesidades y retos que se nos plantean a los melillenses.
Ante esas nuevas realidades, necesidades y retos, habría de abordarse en “beneficio de los melillenses y para proyectar e impulsar la presencia de Melilla en la Frontera Sur de Europa” un Primer Plan de Acción de Melilla, por fases, al menos, para los próximos 25 años. Este Plan de Acción debería quedar integrado, si así se estima, en el Proceso Único de cooperación regional más estrecha y tratamiento conjunto en diversas materias, iniciado en 1995, en el seno de la Unión Europea, bajo la Presidencia española de la Unión Europea.
Me refiero a integrar a Melilla en esa nueva etapa que para nosotros supondría el ser tenidos en cuenta, (podría ser, si así se considera, en calidad de Observadores Invitados), y formar parte del desarrollo de los Acuerdos tomados con motivo del 10º Aniversario de ese Proceso Único de cooperación euromediterráneo en la reciente Cumbre Euromediterránea de Barcelona, así como la posibilidad de cooperar al mismo incorporando nuevas iniciativas, colaboraciones y acciones que nos fuesen aceptadas y/o encomendadas por los Jefes de Estado y de Gobierno pertenecientes a la Asociación Euromediterránea y miembros del también llamado Proceso de Barcelona pertenecientes a la Unión Europea o en proceso de adhesión a la misma, y, a la Ribera Sur del Mediterráneo, además de los Observadores Permanentes y los Observadores Invitados.
Las cuatro áreas fundamentales de este Proceso Único son:
Paz, Seguridad, Estabilidad, Buen Gobierno y Democracia.
Desarrollo Económico Sostenible y Reforma.
Educación e Intercambios Culturales.
Justicia, Seguridad, Migración e Integración Social.
En el periódico EL PAÍS, se publicó el 28 de Noviembre/2005 un artículo titulado Una Cumbre para el Futuro, que firmaban nuestro Presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, y el primer ministro británico, Anthony Blair, que en ese momento ostentaba la Presidencia de turno de la Unión Europea. Por su enorme importancia y plena actualidad reproduzco parte del contenido de dicho artículo en el que se aludió a que en 1995, en Barcelona, los países de la Unión Europea y de la región mediterránea se reunieron para forjar una nueva asociación “en beneficio de nuestros ciudadanos”. Ahora, en la misma ciudad, los líderes de 35 países “se reúnen por primera vez en una Cumbre extraordinaria para discutir cómo ampliar y profundizar en el Proceso de Barcelona”. “Es vital que tengamos éxito”. Y, para no cansarles, sólo destacaré algunos párrafos más de dicho artículo:
“Afrontamos retos compartidos y nuevas amenazas. Nuestra región y el mundo están cada vez más estrechamente vinculados. El azote del terrorismo nos ha golpeado a todos -en Casablanca, Yerba, Estambul, Israel, Madrid y Londres y, recientemente, en Sharm el Sheij y Ammán”. “La emigración legal nos fortalece, pero nos perjudica cuando es incontrolada o, peor aún, cuando la controlan las mafias”.
“El tráfico ilegal de personas, como el de drogas, no conoce fronteras. Pero está claro que los flujos migratorios están motivados por las enormes desigualdades de prosperidad y oportunidades, así como por la ausencia de seguridad, democracia y derechos civiles”. “Tenemos que conseguir llegar a un acuerdo sobre cómo gestionar apropiadamente los flujos migratorios, en beneficio de todos los países afectados y en el de los emigrantes legales”.
“Subrayamos los progresos realizados en la última década…La ampliación de la UE…, la Nueva Política de Vecindad y el Proceso de Barcelona han construido relaciones políticas y comerciales más fuertes entre las dos orillas del Mediterráneo. Pero debemos hacer más, hacerlo mejor y más rápidamente.
“También hemos contribuido, pese a los altibajos del proceso de paz, a que Israel, Palestina y sus vecinos, pudieran reunirse y trabajar juntos hacia una paz justa y duradera”. “La UE mantiene su compromiso, a pesar de los obstáculos, de respaldar la búsqueda de la paz. Estamos ayudando a mejorar las perspectivas económicas de los palestinos y apoyando la construcción de las instituciones de un Estado palestino, incluida la ayuda al proceso electoral y a la reforma del sector público.
Acabamos de aceptar la asunción del papel de una misión de observación para la frontera entre Gaza y Egipto. Y, a través del Cuarteto, seguiremos esforzándonos para que se aplique cuanto antes la Hoja de Ruta, lo que permitirá la coexistencia pacífica y segura de dos Estados, una Palestina democrática e Israel”.
Pero no podemos ser complacientes. “El Proceso de Barcelona puso en marcha el proceso de reforma política y económica en la región, pero los derechos humanos deben todavía ser respetados plenamente en todas partes y la sociedad civil debe aún florecer tal y como pretendíamos”. “Hay un amplio consenso en el mundo árabe sobre la necesidad de intensificar el paso a la modernidad y adaptar gradualmente los marcos legales y las prácticas administrativas a las necesidades de sus ciudadanos, así como a los inversores nacionales y extranjeros”.
“La brecha de prosperidad entre la UE y sus vecinos del sur -de las más intensas del mundo- no ha disminuido sino aumentado, lo que alimenta la frustración y emigración del sur. Y sabemos que en los próximos veinte años será necesario crear docenas de millones de empleos para proporcionar un futuro decente a la juventud del sur del Mediterráneo”.
“Hoy debemos tomar decisiones urgentes para consolidar los logros alcanzados y afrontar estos apremiantes desafíos. Tenemos que trabajar más intensamente para promover la reforma económica, alentar las inversiones y eliminar las barreras al comercio entre nosotros. Y es asimismo vital que logremos garantizar un mejor acceso a una educación de calidad para todos, especialmente para las mujeres y los jóvenes”.
“La Cumbre de hoy debe renovar nuestro compromiso político para alcanzar esos objetivos y acordar medidas concretas que contribuyan a lograr un mejor gobierno y un crecimiento más rápido. Medidas que serán respaldadas con la considerable ayuda financiera de la UE. Debemos también garantizar una más eficaz cooperación contra el terrorismo”.
“Como verdadero partenariado que es, el Proceso de Barcelona requiere consenso para avanzar. Pero es esencial que logremos avanzar. Las generaciones futuras no nos perdonarían si hoy no consiguiéramos adoptar las decisiones que permitirán cambiar positivamente las vidas de centenares de millones de personas en toda la región, aumentando las inversiones, la prosperidad, el comercio y las oportunidades educativas”.
Todos estos temas continúan sobre nuestra mesa de ciudadanos melillenses hoy. Para “La necesaria Proyección de Melilla” (artículo anterior publicado en prensa local e Internet en el pasado mes de Diciembre), quizás sea hora de abordar y elaborar entre todos los melillenses ese que considero necesario y urgente “Primer Plan de Acción de Melilla”, en beneficio de los melillenses y para proyectar e impulsar la presencia de Melilla en la Frontera Sur de Europa.
Melilla 9 de Enero de 2006