Opinión

Por la 'Mesa para la Concordia de Ceuta'

Publicada en MeliYa el 27 de marzo de 2006

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Josep Esteve Rico Sogorb, no del portal.

Josep Esteve Rico Sogorb

Por la 'Mesa para la Concordia de Ceuta'

Que actúe ya la Mesa o Comité para la Concordia de Ceuta. Que intervenga para calmar ánimos, pacificar, acercar posturas, mediar, reconciliar, eliminar tensiones y sentar unas bases para la convivencia con las que evitar en el futuro sucesivas lamentables situaciones como la actual derivada de una presuntamente xenófoba desafortunada copla carnavalesca.

Ceuta siempre fue, ha sido -y a pesar de todo, aún lo es- modelo de convivencia multireligiosa y tolerancia multiétnica desde la pluralidad social de su ciudadanía. Aunque tristes hechos empañen dicha convivencia y ensucien la imagen modélica, Ceuta debe asegurarse ésta, firmemente, trabajando todos unidos -politicos y ciudadanos- por un porvenir pacífico.

No hay que confiarse ni bajar la guardia restándole importancia a contados sucesos por aislados y minoritarios que sean. Ceuta debe reforzar su clima social, porque riesgo de nuevos connatos étnicoraciales y xenófobos desde cualquier colectivo, siempre existirá, sobre todo teniendo en cuenta el añadido que resulta la coyuntura presente de la inmigración ilegal descontrolada, a la que no se le vislumbra solución definitiva ni a corto ni a medio plazo.

Ya pasó el momento de echarse trastos a la cabeza, de tirarse chinitas unos y otros, cristianos versus musulmanes, PP contra PSOE e incluso entre carnavaleros. No busquemos más culpables -que los hubieron, minoritarios, en todas las partes implicadas- ni responsables, que se está mareando más de la cuenta la perdiz y no es positivo. Busquemos soluciones, remedios, apaños.

Todos los protagonistas de este desgraciado 'culebrón' -Vivas, Los Pollos, Alí, PP, PSOE, Agrupación de Carnaval, UDCE, etcétera- han de entonar un do de pecho, un particular mea culpa, dar el brazo a torcer un tanto, ceder un ápice, hacer de tripas corazón y sentarse en esa Mesa para la Concordia junto con el resto de colectivos, con la mente y el alma necesarias para aprobar un código deontológico formado por bases o normas de convivencia étnico-racial, pacíficas, tolerantes. Un código consensuado, -refundición o suma de todos los borradores particulares de los partidos ceutíes- por todos los representantes de la plural sociedad caballa sin exclusiones. Unas normas para que jamás se repitan hechos que puedan volver a tambalear el clima de concordia entre ceutíes de cualqier étnia y credo.

Asi pues, si quiere, ya tiene faena la Mesa por la Concordia.

Por Ceuta. Por la paz social. Por la tolerancia multicultural.

Josep Esteve Rico Sogorb